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Artagaveytia: “Paraguay es una joyita muy atractiva para cualquier inversor del mundo”

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Artagaveytia: “Paraguay es una joyita muy atractiva para cualquier inversor del mundo”

El director de Everdem, Rodrigo Artagaveytia, en conversación con Valor Agro, destacó las virtudes de un Paraguay con potencial productivoy camino a sumar el grado inversor, una etiqueta de confianza, predictibilidad, seriedad y seguridad para la inversión, que se suma a la oferta de estabilidad, competitividad y proyección del país. Sin embargo, subrayó desafíos para lograr un mejor futuro, entre ellos unificar las relaciones entre la industria y los ganaderos“, crear el Instituto de la Carne y avanzar en la apertura de más mercados

– ¿Cómo observa a Paraguay hoy, como atracción de inversiones en el sector agropecuario?

– Paraguay es y será por muchos años un país de oportunidades debido a su potencialidad. Una de las grandes ventajas vino de arriba: tener tierras excelentes, escala y oportunidades en todos los rubros del agro. Con el tiempo el potencial se ha ido desarrollando e insertando al mundo, con una importante evolución. A Paraguay le va muy bien porque tiene potencial y es competitivo, además de contar con tierras con mucha producción y su gente: cuenta con herramientas naturales para este trabajo. No dudo que las inversiones van a seguir llegando, porque el país también está creciendo muy fuerte en credibilidad. La manera más sencilla de medir la credibilidad es con la calificación de las certificadoras internacionales en el camino hacia el grado inversor. Y cuando miro el comportamiento desde 2006 a la fecha, el país ha marcado una tendencia de continuo crecimiento y cada vez está más cerca del grado inversor; lo que quiere decir que es más confiable, más predecible, más serio y más seguro para la inversión. En la medida que eso se vaya dando, el país será más atractivo para el inversor y, consecuentemente, en su potencial.

– Con el paso de los años, ¿cómo ha sido la evolución del negocio para los inversionistas?

– El cambio ha sido enorme en cada año que pasa, y lo que buscan los inversores también se va modificando. A finales de la década del 90 y en los primeros años del 2000, el que venía a invertir en Paraguay lo hacía atraído por los bajos precios de muchas tierras vírgenes y las expectativas de subas destacadas. Había un componente de aventura muy interesante, apostando a un fuerte crecimiento, que sucedió. Pero con el paso de los años el país fue evolucionando y el Chaco se fue desarrollando. Hoy nadie llega pensando en invertir por aventura, el que viene lo hace pensando en un proyecto productivo: porque las tierras dejaron de tener un precio increíble y ya son valores más competitivos, y el nivel de inversión para que justifique el negocio tiene que tener una rentabilidad que valga la pena. No hay que olvidar el crecimiento en conocimiento sobre la producción, lo que antes se sabía poco, hoy ya hay mucha experiencia en producción, costos, rendimientos y resultados. Sumado a un país que ha acompañado el crecimiento con una salida al mundo y una mayor inserción internacional. Por ejemplo, antes, en el 2000, se exportaba carne por US$ 70 millones, hoy se coloca a los mercados por US$ 1.300 millones. Paraguay pasó de no figurar en las tablas a jugar en grandes ligas. Y lo más interesante es que queda mucho camino por recorrer.

¿Qué valores se deben manejar para invertir en un campo?

– Los precios de la tierra subieron muchísimo, al igual que en la región. Pero Paraguay sigue teniendo ventajas comparativas importantes con la región, ya que los valores siguen siendo bastante más bajos que en otros lugares. Un día un amigo me dijo que lo que pisa una vaca debe valer lo mismo, porque la vaca produce carne y la carne es un commodity. Y hoy una vaca pisa en Uruguay una hectárea que vale en promedio US$ 3.200 y produce 90 kilos de carne, mientras en Paraguay la misma vaca pisa en una hectárea de US$ 1.600 y produce 180 kilos de carne. Vale la mitad y produce el doble, la diferencia es de cuatro veces. Es una relación insostenible, los dos producen carne, más allá que la realidad de mercados es distinta y Paraguay actualmente experimenta una coyuntura de presión de demanda y precios, pero la carne es la misma y más tarde o temprano va a llegar a donde llegan todos, porque las condiciones están dadas para el país. Lo que responde a las relaciones de rentabilidad muy superiores en Paraguay frente a otros países.

– En promedio, el precio de un campo en Paraguay es de unos US$ 1.600 por hectárea…

– Para comprar un campo ganadero agrícola en el Chaco hay que pensar en US$ 900 por hectárea total, unos US$ 1.600 aproximadamente por hectárea productiva. En cuanto a la rentabilidad, trabajando en escalas normales de 3.000 hectáreas para arriba y pensando en los costos operativos, hay que manejar entre 5 a 9% con producción de carne a pasto, sin entrar en esquemas de confinamiento. Hablamos de una ganadería tradicional, sustentable y sostenible, en el Chaco paraguayo.

– ¿Cómo se justifica esa rentabilidad con menos precios para la carne?

– Menor inversión en la compra de la tierra, menores costos productivos y una mayor producción por hectárea. Y el día que tengamos un mayor valor de la carne, no hay dudas que la rentabilidad del negocio será más importante. Es lo que hace falta hoy, tenemos todas las condiciones pero necesitamos colocar mejor el producto.

– Entonces, Paraguay sigue siendo muy atractivo…

– Paraguay es una joyita muy atractiva para cualquier inversor del mundo que esté interesado en colocar su dinero en tierras y en producción. Todo por las condiciones que hablamos recién. No dudo en decir que Paraguay es una atracción para todo el mundo. Y no solo por lo que es, sino por lo que está haciendo y lo que va a mejorar a corto plazo. Si miro a la región, Uruguay es un país espectacular pero le falta competitividad, y Argentina tiene una situación de mucha inestabilidad, lo que da inseguridad a los inversores. Los tres tienen potencial de producción, pero Paraguay ofrece estabilidad, competitividad y proyección. Además, en la medida que se llegue al grado inversor, en Paraguay va a estar dado el marco para que aterricen las grandes inversiones.

– ¿Cómo analiza el mercado de la carne?

– Está en un proceso de evolución en cuanto a los mercados, la colocación de carne y la relación entre la industria, los productores y el mundo exterior. Se ha crecido mucho en pocos años y ese crecimiento vertiginoso se debe consolidar. Tenemos volúmenes, escala, pero nos faltan mercados. Hay que trabajar para conseguir más. Como también seguir apostando al mejoramiento genético, al manejo y a dar un salto con la trazabilidad, la tipificación y llegar en un momento al Instituto de la Carne, que es fundamental para promocionar el producto estrella del país. Paraguay tiene condiciones para competir en cualquier parte del mundo.

– ¿Cómo puede describir a Everdem?

– Es una empresa con una trayectoria de 19 años en Paraguay. Nació con la venta por pantalla y de apoco se fue adaptando a la demanda del momento y al mercado local. Seguimos por la venta de tierras y después nació el interés de los inversionistas en que administremos sus campos. Hoy la administración ha tomando un protagonismo importante dentro de la empresa, Everdem gestiona unas 100.000 hectáreas de ganadería a pasto en el Chaco. También vendemos ganado por pantalla. Pero la principal razón de ese crecimiento es el equipo humano que está comprometido en diferentes áreas. Trabajamos con ingenieros jóvenes, a los que brindamos el conocimiento y el sistema de trabajo. Esa es la clave: un equipo joven y comprometido.

Fuente: Valor Agro.