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Canillas: “La integración agrícola ganadera apalanca el objetivo de producir animales pesados”

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Canillas: “La integración agrícola ganadera apalanca el objetivo de producir animales pesados”

El director de la empresa familiar Oro Verde SA, Andrés Canillas, entrevistado por Valor Agro, analizó la producción ganadera en corrales de engorde, destacó la necesidad de trabajar integrados, como productores, en una cadena de valor de forma vertical para alcanzar un mayor lucro. Anunció la intención de Appec, como integrante, de crear un consorcio de ganaderos para comercializar carne con valor agregado y remarcó la necesidad de ingresar a mercados de mayor volumen, que pagan mejor y permiten el envío de cortes de alto valor comercial.

– ¿Cómo observa el negocio ganadero y qué espera a mediano plazo?

– Si miramos el problema general, la ganadería puede seguir trabajando con las dificultades mundiales de la pandemia. Somos bendecidos por trabajar en la tierra y tener la oportunidad de vender nuestros productos. El alimento va a tener que seguir moviendo la máquina y a futuro será de gran relevancia para el impulso de la economía nacional. Saliendo de las complicaciones sanitarias y económicas, es importante organizarnos y empujar unidos entre los productores, las industrias frigoríficas y los exportadores para conseguir mejores espacios en el mundo y entrar con el producto a una mayor cantidad de mercados que hoy no llegamos y son relevantes por sus compras en volumen, mejores precios e intereses por cortes premium, es el caso de China, Japón, Corea del Sur, Estados Unidos, Canadá y otros. No hay que olvidar que Paraguay cuenta con las mejores condiciones para alcanzar un gran desarrollo y producir mucho más carne y de forma más eficiente con la utilización de tecnologías. Donde además si o si tendrá que existir el confinamiento para acelerar los procesos de producción y de calidad de ganado que queremos mostrar al mundo.

– ¿Qué importancia tiene el corral en Paraguay?

– El corral es relevante si se integra al sistema productivo. La herramienta te permite producir animales de forma más eficiente en la fase de terminación, que es donde necesitamos mejorar la calidad del alimento para que pueda tener una mejor conversión alimentaria y acortar el periodo de vida del ganado. Además favorece a generar una carcasa exportable con todos las exigencias de gordura y terneza.

– ¿Cuál es el tipo de animal que se precisa para lograr la eficiencia?

– Se necesita un animal joven y con buena curva de conversión, ahí los cruzamientos genéticos son importantes. Pensar en un ejemplar de corta edad es fundamental para que la carne sea tierna y se alcance la cobertura de grasa pretendida. Tampoco se puede tener un exceso de grasa, porque al productor no se le paga por la grasa, eso se quieta y sería un kilo muy caro de producir. Para eso hay que tener en cuenta la diferencia entre el macho entero joven y el castrado. El toro joven produce más carne que el novillo, porque se puede llevar a más peso, aunque tiene que ser un animal joven, que no supere los 22 a 24 meses de edad, para tener una calidad de carne comparable al novillo.

– ¿Qué tan importante es la integración con la agricultura para explotar el confinamiento?

– La integración agrícola ganadera apalanca el objetivo de producir toros y novillos pesados. En nuestro caso ingresamos al negocio del feedlot porque también tenemos agricultura, una integración clave para que sea viable. Porque salir a comprar el maíz y tener que pagar valor agregado pone más costos a la producción eficiente. Nuestro maíz no se vende, es materia prima, nos encargamos de convertir maíz a carne.

– Cómo valoran los compradores el producto del corral, ¿hay mercados?

– El industrial sabe que el animal de corral rinde más que cualquier toro o novillo de campo, además de la calidad constante que se le ofrece. Por ejemplo, a pasto se puede lograr un buen novillo cuando hay disponibilidad forrajera, pero cuando escasea la calidad es distinta. La terminación a corral te ayuda a mejorar en esos aspectos. Hoy nos faltan mercados importantes donde paguen más para que sea una alternativa de interés para todos y el negocio pueda explotar. Actualmente somos pocos los que estamos en el confinamiento.

– ¿Cuál es el precio de equilibrio del novillo para el negocio?

– Hay momentos, como los actuales, donde perdemos dinero. El novillo debería cotizar US$ 2,75 el kilo al gancho para equilibrar el resultado, siempre que se cuente con una cadena integrada. El animal debe llegar a planta con una edad aproximada de 22 meses y con un peso de carcasa alto. Cuanto más kilos sean es mejor, porque permite diluir los costos; para eso la conversión debe ser buena. Tenemos que aspirar a un peso de carcasa de 270 a 280 kilos al gancho, que son los promedios que manejamos en el establecimiento.

– A parte de los mercados, ¿qué está faltando en el país para que se desarrolle con fuerza el confinamiento?

– El conocimiento es importante, el saber hacer las cosas. Eso está faltando en Paraguay. Hay gente que se prepara bien, estudia pero no tiene la oportunidad de expresar ese conocimiento por el temor del inversionista o propietario en invertir en ciertas tecnologías. Hay miedo por lo que no se conoce, y a veces parece difícil que se pueda avanzar a ello.

– ¿Qué tan importante es la planificación en el corral y cuál es el sistema de producción que mejor se adapta a la ecuación?

Es fundamental. Tener el ciclo completo: cría, recría y terminación; da la seguridad de producir a bajo costo. Porque entrar en la recría o terminación te obliga a pagar la utilidad de las otras etapas y el margen es más chico. Creo que el ciclo completo es quien ayudará a potenciar a los productores, cada vez se necesita estar integrados en las cadenas de valor de forma vertical. Porque si cada uno juega su negocio de forma independiente y no nos alineamos, el futuro para la ganadería y la carne será más difícil. Y no solo hablo de la producción de animales, también tenemos que pensar en vender el producto terminado, tanto en góndolas de supermercados o exportar.

– ¿Hay que atacar todos los frentes para evitar que se fugue rentabilidad?

– Hoy la rentabilidad de la ganadería está en negativo. Nunca vi balances ganaderos con saldos menos cero. Y más a aquellos que producen invirtiendo en tecnologías para ser más eficientes.

– Cuándo mencionó la posibilidad de vender carne a supermercados o exportar, ¿a qué se refiere?

– El ganadero es un proveedor de la industria y no pude poner precio a su carne, no tiene clientes nuevos, ni la posibilidad de armar algún tipo de negocio extra desde que el ganado cruza la portera del establecimiento. Ya pasa a ser propiedad del frigorífico, quien pone el precio y las reglas del juego. Nos faltan reglamentaciones, no tenemos un Instituto de la Carne que defina asuntos relevantes para el sector. Necesitamos opciones para después del engorde, hoy no hay alternativas de avanzar en la venta de nuestra propia carne. Es claro que vendemos ganado y no carne. Son otros los que venden carne, como los frigoríficos, los carniceros o los mismos supermercados. Hoy estamos lejos de eso y es lo que nos falta integrar para mejorar y sacar la grasa que nos molesta en el lucro que se busca. Se precisa otro negocio después del campo para un mejor beneficio.

– ¿Cuándo prevén dar el paso?

– Es la gran jugada que queremos armar, un consorcio de productores con el mismo objetivo y la misma calidad de producción para llegar lejos con nuestra carne, y no solamente en el mercado local. Hoy nuestra carne se vende a granel, tonelada por dólares, no hemos podido clasificar ese montón de carne que se exporta. Estoy seguro que podemos dar mucho más valor agregado a nuestro producto si mejoramos los canales de venta.

¿Sería a través de la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne?

– Sí, la Appec quiere conformar un consorcio de ganaderos para que cada grupo homogéneo pueda agregar y validar el valor agregado de su producto, que es la carne. Desde que las industrias pisaron Paraguay solo somos proveedores, y se quiere cambiar ese concepto llegando con nuestra carne más lejos. Es una ilusión de corto plazo.

Fuente: Valor Agro.