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El intensivo desafío de eliminar la recría en el ciclo completo en un año sin lluvias

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El intensivo desafío de eliminar la recría en el ciclo completo en un año sin lluvias

La planificación siempre intenta contemplar distintas variables, pero es difícil pensar en imposibles, como sucedió a lo largo del año pasado, con campos en distintas regiones del país que no recibieron precipitaciones por un periodo cercano a diez meses.

En un proyecto de desarrollo, Grupo Ferusa junto a Granusa, habían diseñado en sus establecimientos en La Patria, Boquerón, un programa de manejo de los terneros para, prácticamente, eliminar la recría en el sistema de ciclo completo: buscando lograr que el animal gane la mayor cantidad de peso posible y al destete, los machos vayan directo al confinamiento y las hembras a un programa de servicio de 14 a 16 meses.

“El proyecto surge contemplando el crecimiento esperado de la empresa en el número de vientres y la construcción de un confinamiento para acelerar la producción de carne, cerrando un circuito que termina en la venta del producto con marca propia”, comentó el Dr. Enrique Aguilera, técnico de Granusa.

Aunque el proyecto “estaba caminando de manera gradual pero con firmeza”, la sequía del año pasado “afectó considerablemente el desempeño de las vacas con pérdidas de peso, vacas que tenían productos de fecundación in vitro y de transferencia embrionaria, animales de alto valor genético”, explicó Aguilera y agregó: “Vimos que las condiciones no estaban dadas para seguir y era necesario una decisión rápida para evitar que se muera la madre y el ternero, y luego pensar en recuperar la vaca para intentar volver a preñar y lograr un desarrollo adecuado en los terneros destetados a temprana edad y con poco kilaje”.

La empresa, junto a sus asesores, decidió hacer creep feeding en algunos lotes, con un alimento lo más parecido a la leche, dado que eran terneros sin desarrollo digestivo; para que aprendan a comer rápido y puedan ser sacados del pie de la madre e implementar un destete precoz de manera total. “Fue una estrategia ante la falta de lluvias y en un momento que era cada vez más complicado conseguir el requerimiento nutricional en el campo”, contó Aguilera.

“El resultado fue fabuloso”, destacó el Dr. Arnaldo Coronell. El Gerente de Producción de Grupo Ferusa explicó que “teníamos miedo de sacar terneros con 40 a 45 kilos de peso, pero la situación era extrema y había que optar por dejar morir los animales en el campo o hacer una inversión. Y en la práctica no hubo mortandad en ningún animal de esa categoría, lo que nos envalentonó para continuar con el resto de los lotes”.

Destete precoz.

Coronell aseguró que aplicar la herramienta fue un “último recurso”, ya que previamente “se estiró lo más que podíamos para que el ternero quede con la madre”, dando fardos, bloques proteicos y ayudando creep a los terneros, pero en un momento la cadena de suministros se empezó a cortar. “En definitiva no hacíamos ni chicha ni limonada, no se mantenían las madres y los terneros perdían condición corporal, y decidimos hacer el corte con el lote que más complicaba emocionalmente, que eran receptoras con embriones nacidos. La categoría más delicada y de mayor valor dentro de la empresa que no estaba expresando su potencial”, comentó.

Se hizo el destete precoz con esa categoría, detrás de ellos los terneros de inseminación, y así bajando de rango. “La selección fue una cuestión comercial, sin olvidar que al final todos eran terneros”, dijo.

El técnico de Granusa comentó que habían terneros de 40, 80 y hasta más de 100 kilos. “Se agruparon los terneros con un rango de diferencia de 10 kilos para favorecer la entrega del balanceado y que sea consumido de manera uniforme y no haya una diferenciada avidez”, detalló Aguilera.

La discriminación de los lotes también ayudó a que sean parejos. “Hoy esos terneros, el lote cabecera que están con cinco meses aproximados, que son los más viejos, están prácticamente con 170 kilos y esperando que sean liberados a las pasturas para ser reemplazados por la cola de parición”, señaló.

El Dr. Arnaldo Coronell comentó que, desde lo económico, dar de comer al ternero sin la madre resultaba casi la mitad del costo que con la vaca. “El corte del destete se hizo a los 60 días de edad, y a los menores de esos días se entregó comida con la madre. Estos últimos estaban con una ración de 5 kilos por día a un costo de Gs. 9.000; mientras que los terneros suplementados, si bien el balanceado tiene un costo mayor pero el volumen de consumo es menor, tenían una ración de Gs. 5.000 a Gs. 5.500 por día. Entonces, optamos por destetar lo más que podíamos, y más que la experiencia fue positiva y sin números negativos de mortalidad”.

Y detalló: “La mortalidad de esta categoría estuvo en un 0,7% en total, pero incluyendo dos muertes al inicio y dos por víbora. En 800 terneros, es un porcentaje despreciable dentro del análisis”.

Los terneros ingresaron al bloque con 84,5 kilos de promedio, y luego de 40 días de secuestro el peso medio llegó a 115,5 kilos. “Tenemos una ganancia promedio de 530 gramos en 38 a 40 días evaluados, se asume que las ganancias diarias van a ir mejorando; pero que en un principio no sean números negativos, ya es un resultado positivo”, subrayó el Gerente de Producción de Grupo Ferusa.

Coronell dijo que monetariamente, centrándose en el análisis por categoría de los ocho cortes que se hicieron, “en los terneros de 100 kilos para arriba las ganancias diarias de peso compensan la inversión del balanceados, no se pierde”; pero “donde sí perdemos es en los más chicos, aunque el comparativo real sería: si dejas en el campo se muere el ternero”.

A las pasturas.

Los terneros se prevén mover de los bloques de secuestro con 160 a 180 kilos, para continuar con una suplementación a campo. El Dr. Enrique Aguilera sugirió que cuando los terneros vayan a pasturas se aplique otro esquema de nutrición para una etapa de transición gradual. “Como viene embalado en la ganancia de peso, más la fuerza genética y el buen manejo, el animal seguirá ganando peso y continuará con normalidad su proceso hasta el corral”, añadió.

Coronell señaló que “se espera que en ese bloque la ganancia diaria sea de alrededor 1,3 a 1,5 kilos, y luego entren a las pasturas sumando entre 800 a 1.000 gramos por día”.

Finalmente, el Gerente de Producción de Ferusa comentó que el año que viene se proyecta dar continuidad al creep feeding a todos los terneros y tener el destete anticipado como una alternativa. “El secuestro será una cuestión más light, pero sí vamos a buscar fuertemente el mejor desarrollo y mayor peso de los terneros en su destete. El objetivo es eliminar un carimbo al pasar de la cría a la invernada, cortando la recría”, cerró.

Entrevista publicada en la edición de marzo de la Revista ARP (oficial de la Asociación Rural del Paraguay).