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“El productor se siente manoseado por la industria, que está rompiendo la cadena de valor de la carne”

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“El productor se siente manoseado por la industria, que está rompiendo la cadena de valor de la carne”

El presidente del Consorcio de Ganaderos para la Experimentación Agropecuaria (CEA), Marcos Pereira, conversó con Valor Agro sobre el momento de la ganadería y aseguró que “genera mucha frustración el hecho de que los frigoríficos jueguen con los productores con respecto a los precios que están pagando”. Además, marcó la necesidad de que el Senacsa haga pública la información semanal del comportamiento de la faena, la exportación y el precio de venta de la carne. Finalmente advirtió por la concentración de carne a Chile y aseguró que “no estar en China es un suicidio”.

¿Cómo podría definir el momento para la ganadería?

En este momento, la palabra que define el sentimiento del ganadero es: frustración. Realmente genera mucha frustración el hecho de que los frigoríficos, sobre todo los que siempre están manteniendo la hegemonía en la cadena, jueguen con el productor con respecto a los precios que están pagando. Vimos que los precios del ganado bajaron sin fundamentos en más del 20%, y eso quedó reflejado con los últimos datos de exportación de principios de abril, donde al contrario de bajar el precio de la tonelada de carne, el valor subió. Eso genera más que frustración, el productor se siente manoseado por la industria, que está rompiendo con la cadena de valor de la carne, ya que no hay un trabajo en línea.

¿Qué necesita el productor para calmar el sentimiento de frustración?

Necesitamos transparencia, tener la información con lo que ocurre día a día. Es fundamental que Senacsa brinde una vez a la semana los datos de faena, de exportación de carne y los precios pagados en el extranjero, eso sí va a transparentar mucho cómo se comporta el mercado. Si bien nos sentamos con la industria, la Asociación Rural y la Appec, es solamente para escuchar las excusas de la industria, que siempre están contando cuentos de lo que podría ocurrir y al final no ocurre. Realmente estamos cansados de escuchar excusas, y una de ellas fue a comienzos de marzo con la guerra de Rusia, que si bien impacta, el mercado ruso solo representa el 20% del total exportado del país, y de una carne que es fácilmente ubicable en otros destinos porque es la que menos valor tiene. Entonces, necesitamos consolidar el Instituto Paraguayo de la Carne para tener transparencia de lo qué ocurre, y que Senacsa brinde los datos semanales, un pedido que hizo CEA y Appec en varias ocasiones y hasta ahora no hay respuestas favorables.

¿Cuál ha sido la respuesta de Senacsa?

Sencillamente nos dicen que no pueden brindar esa información, y no entendemos por qué. La industria maneja toda la información de la cadena y de los productores, pero los productores no podemos manejar información de la industria, que es pública y está disponible pero recién a principios de cada mes, donde ya no hay nada para hacer y la industria tiene tiempo necesario para buscar otras excusas para manejar el precio abajo. El valor al productor bajó de US$ 4 a US$ 3,30 a la carne, y a fin de mes comenzaron a subir para calmar los ánimos y no haya mucha discusión. Ahora ya hablan de que los rabinos no van a estar en abril y devuelta estaría difícil la comercialización, pero no podemos hacer nada hasta principios de mayor cuando se conozcan los nuevos datos del mes cerrado. Eso dificulta mucho la negociación con ellos, insisto que la transparencia es fundamental para conocer la realidad de los mercados.

“Necesitamos transparencia, tener información con lo que ocurre día a día en el mercado”.

Ustedes entienden que la industria tiene el frente libre para ver con claridad y los productores están ciegos temporalmente para definir estrategias de negocios…

Totalmente. Trabajamos a la deriva. No tenemos previsibilidad de lo que puede ocurrir, ya que cualquier hecho puede ser usado en nuestra contra. Además, cada vez se nos exige trabajar mejor, y es el productor quien se pone las pilas para agregar la tipificación, la trazabilidad, la genética y muchas otras herramientas que permiten ganar mercados con un producto de primera, pero todo ese esfuerzo no se ve reflejado en el precio que paga la industria.

¿Cómo cree que va a impactar en el mercado los anuncios de construcción de nuevos frigoríficos?

Si las industrias no se alinean a lo que dictan las industrias grandes, va a ser muy positivo. Lastimosamente la industria paraguaya también se alinea a los precios que pagan las industrias brasileras, y eso hace que no haya un buen precio al productor. Solamente las industrias brasileras son las únicas que exportan a Rusia, sin embargo todas las industrias paraguayas bajaron sus precios, y eso realmente no tiene lógica. Por tanto, si las industrias nuevas no se alinean con las grandes cadenas, va a ser positivo. Porque si no solo va a generar desmotivación. Hoy cerramos la vacunación con una disminución del hato ganadero y eso no demuestra más que la desmotivación con más gente queriendo salir del negocio que entrando. El productor necesita previsibilidad para que el negocio sea sostenible y sustentable.

¿Considera que una de las principales razones de que el stock haya bajado 2,8% fue el estado de ánimo del productor?

Todo inversionista requiere de cierta previsibilidad para hacer negocios, si no hay previsibilidad y va a invertir en un negocio que no depende de uno el márgen que va a tener, va a buscar otros modelos de negocios. Sin dudas la desmotivación es una de las grandes causas de la baja, pero también se suman los años de sequía, altas temperaturas e incendios.

“No estar en China es un suicidio. Hay mucho dinero que está dejando de entrar a la economía”.

Actualmente, ¿cómo está el negocio del ganadero?

El momento es bastante complicado, los márgenes están muy ajustados, los precios de los insumos por el cielo y van a seguir estando así porque todavía no hay un buen volumen de lluvias, aunque mejoró mucho y hay una muy buena perspectiva en relación al maíz zafriña, pero los precios están elevados y el valor del ganado no compensa eso. El productor debe tener mucho cuidado, afinar la punta del lápiz para cerrar el año positivo en el margen contable.

¿Cómo proyecta el negocio para lo que resta del 2022?

Algo muy positivo para la ganadería va a ser la apertura del mercado norteamericano, estamos muy expectantes con eso, va a dar un quiebre importante a toda la carne. Sabemos que tenemos problemas con Rusia, y mucha de esa carne se puede enviar para Estados Unidos sabiendo que ellos van a comprar en su mayoría carne para destino industrial. Por otro lado, tenemos que tener cuidado con Chile, más del 40% de la carne paraguaya se va para ahí, es preocupante depender de un solo mercado, aunque detrás estén Israel, Taiwán, Brasil y Uruguay, que se está sumando con fuerza. Debemos ganar más mercados que compran carne de calidad, ya que cada vez tenemos más capacidad de producir cortes premium.

¿China es una discusión cerrada?

No estar en China es un suicidio. China es hoy en día la tendencia, el mayor comprador del mundo que fija los precios. Los mercados que venden a China usan el precio como piso, y los que no pueden acceder a China, utilizan las cotizaciones como techo. Es por eso que nuestro precio está muy diferenciado de la región, hay una distancia de 1 dólar y más por kilo al gancho, lo que representa mucho dinero que está dejando de entrar a la economía nacional y a la cadena productiva. No vemos algo mejor que negociar directamente con China, pero sabemos que es difícil.