×

Krauer: “Los mercados y consumidores apuntan a la padronización de los productos”

  • Compartir

Krauer: “Los mercados y consumidores apuntan a la padronización de los productos”

Foto: Valor Agro

Los programas de intensificación ganadera agregan valor al sistema de producción, dado que la precocidad de la faena o la puesta en servicio de las hembras puede ser una alternativa para elevar la producción de carne y la lucratividad del productor. Dicho esto, se destaca el faenamiento de más vacas por año y la retención de hembras de buena calidad para reposición, contribuyendo a un rápido mejoramiento genético.

La “Intensificación de la Producción Ganadera” es de fácil implementación, ya que se puede iniciar con lotes pequeños siempre que se tenga control de los costos innecesarios. Las estrategias que se utilizarán deben adaptarse al entorno y disponibilidad de cada productor.

El Dr. Federico Krauer, gerente general y asesor técnico de Agroganadera Concepción S.A., señaló, en una charla online que dictó en Brangus, que el mercado o consumidor al que se apunta busca la padronización de los productos, es decir, tener esa confianza de que todos los cortes sean iguales y, precisamente, con la intensificación se logra.

La intensificación de la producción se lleva a cabo mediante los cuatro pilares; buena selección de genética (reproducción), con el mejoramiento del manejo en general del establecimiento, cuidando la sanidad y con una alimentación estratégica en cada etapa.

Krauer dijo que actualmente se desarrollan programas de mejoramiento genético, manejo y nutrición que permiten faenar los animales, tanto machos como hembras, e iniciar el servicio de las vaquillas a los 12-14 meses de edad con un peso mínimo de 450-330 kilos respectivamente. “Si podemos lograr machos, dentro de estos rangos de meses, por qué no lograr 330 kilos en hembras y así ponerlas en servicio durante la primavera que podría ser más ventajoso”, comentó.

Beneficios. Puede disminuir el tiempo de faena, adquirir novillos terminados con 12 a 14 meses. También una puesta en servicio de las hembras precozmente, el aumento de la tasa de preñez, lograr una preñez a los 12 meses, el aumento del nacimiento y destete, la reducción del periodo de recría y una mayor producción de kilos de carne por hectárea, dando como resultado un mejoramiento genético. “Con el sistema se busca habilidad materna, buena producción de leche, lo que se reflejará en un ternero de excelente calidad. Sin embargo, hay que saber elegir la época de servicio y la técnica reproductiva a utilizarse; siempre conocer algunos resultados y de acuerdo a eso implementarlos”.

La hembra más lucrativa es aquella que presenta un parto precoz, con un ternero nacido temprano, destetado pesado que permita obtener una carcasa con calidad y una faena precoz. “Para mantener a esas hembras en el rebaño se debe tener las condiciones necesarias y no bajar el aspecto corporal, en caso contrario no preñarán. Si nos preguntamos cuál ternero nos da mayor retorno, evidentemente, es aquel producto de una vaca bien cuidada y, para aumentar su proporción, se debe encontrar el punto de equilibrio del animal dentro del establecimiento”, detalló Krauer.

El profesional recomendó que una vez obtenido el ternero trabajar en la sanidad y alimentación del mismo, “no hay que olvidar que el peor ternero es el no logrado. Una buena sanitación del recién nacido podría ayudarnos a garantizar la vida de este; para ello se realiza la aplicación de antibióticos, antiparasitarios y cicatrización del ombligo”.

La ejecución del programa tiene varias etapas y el análisis de cada una de ellas avala el cumplimiento de los objetivos trazados. El productor debe conocer el campo donde va a realizar el trabajo, por ejemplo, el estudio del suelo y la disponibilidad de agua, la pluviometría y temperatura, además de la infraestructura con que se cuenta, el flujo de producción y mano de obra disponible, “es imposible tener éxito sin conocimiento técnico, lo más recomendable es que sean asesorados por expertos en la materia. En gran porcentaje el desconocimiento puede influir en el fracaso del proyecto”, acotó.

Una buena gestión da sustentabilidad al negocio, “la ganadería es un negocio y debe ser rentable en todos los sentidos. El tiempo es dinero y recortando estos podemos ahorrar más», destacó el gerente de la Agroganadera.