La cosecha de soja en Paraguay avanza con resultados que, en varias zonas productivas, están superando las expectativas iniciales del propio sector.
Para Carlos Sanabria, responsable de StoneX Paraguay, el desempeño productivo está siendo mejor al previsto y que el país podría alcanzar, e incluso sostener, una proyección superior a 11 millones de toneladas, con un potencial estimado en torno a las 11,5 millones.
En diálogo con Valor Agro, Sanabria explicó que el cumplimiento de esa cifra dependerá en buena medida del comportamiento climático en las próximas semanas, especialmente en lo que respecta al desarrollo de las sojas de segunda (zafriña), que forman parte clave del volumen total proyectado. “Estamos bastante dependientes del clima en lo que se viene para las zafriñas”, señaló.
No obstante, el panorama actual es alentador. El analista comentó que la producción está mostrando rindes por encima de lo que muchos productores esperaban al inicio del ciclo.
Como ejemplo, mencionó recorridas recientes en la zona de Santa Rita Sur, donde en lotes que habían sufrido períodos de déficit hídrico se están registrando rendimientos del orden de 4.500 kilos por hectárea, un nivel considerado muy competitivo en el contexto regional.
A nivel país, esto se traduce en un promedio que podría ubicarse en rangos “bastante interesantes”, consolidando una campaña que, meses atrás, generaba más dudas que certezas debido a la irregularidad climática.
Sanabria también puso el foco en la recuperación productiva del norte del país. Departamentos como San Pedro, Concepción y Amambay, que durante tres o cuatro años consecutivos habían sufrido falta de lluvias y mermas significativas en la productividad, este año están mostrando un desempeño relativamente bueno. “Por fin están teniendo una producción relativamente buena”, remarcó.
Este repunte en zonas históricamente golpeadas por el clima no solo aporta volumen adicional a la cosecha nacional, sino que también mejora el ánimo del productor y fortalece la capacidad financiera del sector agrícola tras varias campañas desafiantes.
Con un mercado internacional que sigue de cerca la oferta sudamericana y una estructura de precios influenciada por factores externos, la confirmación de una cosecha robusta en Paraguay podría tener impacto tanto en la logística como en la comercialización de granos en los próximos meses.
De mantenerse las condiciones climáticas favorables para la soja de segunda, el país estaría en condiciones de consolidar una campaña que, lejos de las dudas iniciales, podría cerrar con uno de los volúmenes más importantes de los últimos años.


