Las perspectivas para el tipo de cambio en 2026 apuntan a un escenario de estabilidad con marcada volatilidad, pero sin presiones estructurales al alza, proyectó Jorge Garicoche, jefe de la Unidad de Economía de la Consultora Mentu, en diálogo con Valor Agro; en un contexto donde la evolución del dólar se ha convertido en una de las principales preocupaciones del negocio ganadero.
Según el economista, el mercado cambiario paraguayo dejó de estar explicado únicamente por factores internos, como exportaciones, importaciones y flujos de divisas; y hoy está fuertemente condicionado por la política económica de Estados Unidos.
Garicoche sostuvo que desde el año pasado se observa una intención clara de la conducción política estadounidense de debilitar su moneda para ganar competitividad comercial.
“La dirección de política económica tiene un objetivo claro en debilitar la moneda norteamericana. Estados Unidos ha perdido terreno comercial frente a países como China y Japón, y una forma rápida de ganar competitividad es devaluando su moneda”, explicó.
El analista señaló que esta estrategia, incluso mencionada en discursos oficiales en EEUU, ha tenido repercusiones globales y forma parte del nuevo escenario con el que los países exportadores deben convivir.
Un rango entre G. 6.400 y G. 6.600
Para 2026, la proyección base ubica al dólar en un rango de entre G. 6.400 y G. 6.600, con movimientos bruscos dentro de ese margen. “Nosotros estamos observando que el dólar se mantendría entre 6.400 y 6.600 guaraníes. Parece un rango pequeño, pero hay 200 puntos de diferencia. Eso implica mucha volatilidad”, advirtió.
Garicoche remarcó que el mercado podría pasar en cuestión de días de G. 6.400 a G. 6.600 y volver a retroceder, generando impactos financieros relevantes para sectores exportadores.

En ese sentido, fue categórico respecto a la posibilidad de volver a ver un dólar por encima de los G. 7.000 en el corto plazo: “Es difícil hoy esperar un tipo de cambio con mucha presión al alza. Absolutamente hoy todas las proyecciones nos indican este comportamiento, no uno de recuperación hacia niveles superiores a 7.000 guaraníes”.
El escenario preocupa especialmente al sector ganadero. El productor vende su hacienda en dólares, pero gran parte de sus costos, particularmente la reposición, se realizan en guaraníes. En un contexto de dólar estable o débil, la capacidad de compra en moneda local se reduce.
Garicoche recomendó fortalecer la gestión financiera y recurrir a herramientas de cobertura. “Vale la pena hoy, dentro del manejo financiero, recurrir a asesores y a herramientas que nos puedan dar cobertura”, añadió.
Además, abrió la puerta a un debate estructural dentro de la cadena agroindustrial: dolarizar la mayor cantidad posible de operaciones o, en su defecto, “guaranizar” los costos para reducir el descalce cambiario.
“Si el dólar es mi mayor ancla, entonces debo ver cómo dolarizar lo más posible la cadena para estabilizar ese comportamiento”, cerró.


