Tras años de negociaciones, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea abre nuevas oportunidades para la cadena de ganados y carnes de la región.
Más allá de los desafíos burocráticos que aún restan, la especialista Larisa Barboza, analista senior de StoneX, asegura que este entendimiento permitirá a los países del bloque, en especial a Paraguay y Uruguay, diversificar mercados y acceder a mejores condiciones comerciales.
“Está de más decir que es un acuerdo largamente esperado y que todos sabemos que se dilató por años”, señaló Barboza. Para países más pequeños como Paraguay y Uruguay, la posibilidad de acceder al mercado europeo representa un impulso estratégico frente a grandes exportadores como Brasil.
“Ya en el caso de Brasil hay muchas particularidades que sin duda van a ser claves para pensar el precio internacional de la carne en 2026”, agregó, haciendo hincapié en la influencia que tendrá el mayor exportador regional sobre el mercado global.
Según la analista, la diversificación que propone el acuerdo no solo es económica, sino también geopolítica, al posicionar al Mercosur como bloque frente a un mercado exigente como el europeo.
En un contexto de competencia internacional creciente, el acuerdo Mercosur–UE se perfila como una oportunidad concreta para consolidar el sector cárnico regional, abrir nuevos mercados y proyectar mejores condiciones comerciales para los países más pequeños del bloque.



