La Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (APPEC) fijó una posición clara frente al debate sobre un eventual cambio de estatus sanitario en fiebre aftosa y defendió la continuidad del esquema actual basado en la vacunación, al considerar que no existen fundamentos técnicos, sanitarios ni económicos que justifiquen una modificación en el corto plazo.
En entrevista con Valor Agro, su presidente, Marco Panciotto, destacó que Paraguay atraviesa hoy una situación sanitaria sólida, construida sobre un sistema que tiene como base la inmunización del rodeo. “Paraguay hoy tiene una excelente situación sanitaria, en un sistema basado en la vacunación. Todo lo que tenemos hoy es gracias a la vacunación”, afirmó.
El dirigente advirtió que cualquier cambio de modelo implicaría trasladar los riesgos directamente al productor. “Si vamos a movernos de este sistema a otro, los riesgos van a caer en primer lugar y absolutamente en el productor”, remarcó, posicionando al eslabón primario como actor central en la toma de decisiones.
Desde la visión de APPEC, no hay hoy beneficios concretos en abandonar la vacunación. Panciotto fue categórico al señalar que “no hay ninguna ventaja en dejar de vacunar, menos todavía financiera”, y subrayó que ningún mercado —ni actual ni potencial— exige a Paraguay avanzar hacia un estatus sin vacunación.
Incluso, comparó con la situación regional, al mencionar que en países que avanzaron en ese camino, como Brasil, los valores para el productor se ubican por debajo de los precios locales, lo que refuerza la falta de incentivos para asumir un cambio de ese tipo.
Respuesta a Senacsa y foco en el trabajo técnico
En ese contexto, desde Valor Agro también se consultó a Panciotto sobre las recientes comunicaciones del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), que advirtieron sobre posibles riesgos de desinformación en publicaciones vinculadas a la APPEC.
El titular del gremio indicó que la institución fue “sorprendida” por el planteo, y explicó que el contenido aludido correspondía a una entrevista internacional que abordaba el impacto de la fiebre aftosa en escenarios de brote.
Según aclaró, el objetivo fue aportar información técnica y generar conciencia sobre los riesgos de la enfermedad, sin establecer comparaciones directas con la realidad paraguaya.

Marco Panciotto, presidente de la Appec.
Al mismo tiempo, evitó profundizar en la polémica y llamó a mantener un enfoque institucional, priorizando el trabajo técnico dentro de las mesas de diálogo. “Esto no es una decisión, es un proceso que va a llevar años de preparación”, sostuvo, al tiempo de advertir que avanzar sin ese proceso podría generar consecuencias sanitarias, económicas y sociales.
En 2027 sin cambios y con vacunación plena
Uno de los puntos más firmes de la postura de APPEC es el horizonte inmediato. Según Panciotto, el esquema de vacunación no debe modificarse en el corto plazo y, particularmente, no se prevén cambios para el 2027.
“Para nosotros está muy claro: el 2027 no se toca el esquema de vacunación”, afirmó, remarcando que el proceso de análisis y preparación recién está comenzando dentro de los ámbitos técnicos correspondientes.
Finalmente, desde APPEC insistieron en que el sistema sanitario actual no solo funciona, sino que está directamente sostenido por el esfuerzo del productor, tanto en inversión como en gestión.
“Hoy estamos bien, la enfermedad no está presente, los resultados sanitarios son excelentes y eso está basado en la vacunación”, resumió Panciotto, quien reiteró que cualquier cambio debe ser cuidadosamente evaluado para no comprometer un estatus que llevó años consolidar.


