El negocio ganadero paraguayo transita un 2026 con señales positivas para la cría, aunque con nuevos desafíos para el resto de los eslabones de la cadena. Para Rodrigo Artagaveytia, director de Everdem, el actual escenario de precios representa una “justicia para el criador”, al tiempo que planteó la necesidad de producir más terneros, equilibrar la relación reposición-gordo y avanzar hacia sistemas más intensivos, donde el confinamiento seguirá ganando protagonismo.
Artagaveytia sostuvo que el cambio en la relación insumo-producto marca un giro importante para el eslabón de la cría, históricamente el más rezagado dentro del negocio ganadero. “El criador, acá y en todo el mundo, es el último orejón del tarro. Todos van ajustando y al final el criador se queda con lo último”, afirmó.
El Director de Everdem explicó que los indicadores actuales muestran un escenario más favorable que en años anteriores. “Como referencia de criador, mirando los números de los campos que administramos, las relaciones insumo-producto de los últimos años estaban en 0,90, 0,95 o 1. Hoy estamos en 1,6 o 1,7”, señaló, al considerar que se trata de una señal clara del cambio en la rentabilidad de la cría.
Desde su visión, esta mejora puede generar una reacción en el sistema productivo, tanto de los propios criadores como de productores que hoy realizan invernada y podrían volver a apostar por la cría. “Primero van a reaccionar los propios criadores y segundo muchos que hacían invernada hoy van a ir a criar. Los números muestran un cambio estructural importantísimo”, aseguró.
El gran desafío: producir más terneros
A pesar del mejor momento de la cría, Artagaveytia advirtió que Paraguay enfrenta un problema estructural: la baja producción de terneros. “El gran problema es que no tenemos terneros. Tenemos que aumentar la cantidad de terneros”, afirmó.
En ese sentido, explicó que el crecimiento del rodeo no pasa necesariamente por retener vientres, sino por mejorar la eficiencia reproductiva. “¿Retengo? No tengo ni qué retener. Tengo que preñar lo que no preñé”, indicó, subrayando que el salto productivo debe surgir principalmente de mejoras en manejo, gestión y prácticas dentro de los establecimientos.
Para el empresario, la verdadera revolución de la ganadería paraguaya no depende exclusivamente del financiamiento o de nuevas políticas, sino de cambios en la gestión productiva. “La gran revolución de la ganadería paraguaya es interna. Es manejo, gestión, operación empresarial dentro del campo”, sostuvo.
Con mejores ingresos para la cría, el productor tiene ahora mayor capacidad para reinvertir en tecnología, manejo reproductivo y mejoras productivas. Según Artagaveytia, ese proceso podría abrir la puerta a un crecimiento significativo de la producción nacional.

Rodrigo Artagaveytia, directro de Everdem
“Paraguay tiene margen para rato. Desde los campos que todavía falta explotar hasta la capacidad de producir más dentro de los propios establecimientos. Aspiro a que este sea el comienzo para que Paraguay duplique su producción”, expresó.
Relación reposición-gordo: un equilibrio pendiente
Mientras la cría atraviesa un momento favorable, el escenario se presenta más desafiante para los recriadores e invernadores, debido a la actual relación entre los precios de la reposición y el ganado gordo. “Hoy cambió absolutamente la ecuación. Está casi prohibitiva”, advirtió.
Artagaveytia explicó que el desajuste actual responde a un proceso típico de mercados emergentes y consideró que con el tiempo debería corregirse. “En países que están más maduros en esto, como Uruguay, cuando sube el gordo la invernada acompaña con una relación de 1,2 o 1,3, pero nunca 1,6. Eso es inviable”, señaló.
A su juicio, la actual situación no es sostenible en el tiempo y tenderá a equilibrarse a medida que el mercado se acomode. “Esto se va a equilibrar, se tiene que equilibrar”, remarcó.
Más confinamiento y carcasas más pesadas
Otro de los cambios estructurales que observa el Director de Everdem es el crecimiento del confinamiento en Paraguay, una tendencia que considera inevitable si se analiza la evolución de la ganadería a nivel mundial. “El feedlot va a seguir creciendo. El confinamiento va a seguir creciendo como lo es en todo el mundo”, afirmó.
Según Artagaveytia, el país está siguiendo una trayectoria similar a la que atravesaron otras ganaderías más desarrolladas, con mayores niveles de intensificación y terminación de animales.
“Hay que apuntar a carcasas más pesadas, hay que apuntar a terminación. El confinamiento juega un rol muy importante en ese proceso”, explicó.
Además, señaló que el crecimiento del feedlot también genera efectos positivos sobre la utilización de la tierra. “En la medida que tenemos más confinamiento, se libera más campo y todo funciona como un sistema”, comentó.
Mirando hacia adelante, Artagaveytia considera que el confinamiento podría expandirse principalmente en manos de la industria frigorífica, siguiendo el modelo observado en otros países. “Lo veo más en manos de la industria para adelante, por lo que se ve que pasa en otros lados”, indicó.

Sin embargo, aclaró que lo más importante es el aumento de la productividad del sistema, independientemente de quién lidere esa etapa de la producción. “Si lo analizo desde el punto de vista de la productividad del país, el confinamiento, venga de donde venga, es muy bueno”, afirmó.
Exportación de ganado en pie como válvula de escape
Otro elemento que podría influir en el equilibrio del mercado ganadero paraguayo es la eventual apertura de la exportación de ganado en pie, especialmente hacia destinos como Turquía.
Artagaveytia consideró que esta alternativa podría funcionar como una válvula de escape para el criador, tal como ocurrió en Uruguay. “Cuando hay saturación de la cadena, el criador tiene una válvula de escape y exporta. Cuando hay buen precio y no hay saturación, no se exporta”, explicó.
A su entender, este mecanismo permite mejorar la formación de precios y generar mayor competencia por la hacienda. “Lo veo con muy buenos ojos, no como criador, sino como país. Hace que todos peleemos más por el producto y que nadie quede preso de la situación”, concluyó.


