El presidente de la Comisión de Carnes de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Mario Balmelli, trazó un diagnóstico contundente sobre el presente y las perspectivas del negocio cárnico en Paraguay.
En diálogo con Valor Agro, puso el foco en la falta de previsibilidad y confianza que hoy condiciona las decisiones productivas, reclamó mayor estabilidad en el accionar de la industria y destacó que el contexto internacional ofrece una oportunidad concreta para mejorar precios, invertir y avanzar en la recuperación del stock bovino.
Balmelli sostuvo que el escenario global para la carne vacuna es claramente favorable. La reducción de la oferta mundial y una demanda que se mantiene firme, con precios internacionales que muestran una mejora cercana al 20% frente al año anterior, configuran, a su entender, “un horizonte muy positivo para 2026”.
En ese marco, afirmó que Paraguay está en condiciones de aprovechar el momento, siempre que logre ordenar su funcionamiento interno y brindar reglas de juego claras para toda la cadena.
El dirigente recordó que el país arrastra varios años de caída del stock, con una pérdida estimada de alrededor de 1,5 millones de cabezas, y subrayó que la recuperación no será posible sin incentivos adecuados. “El mejor estímulo para el ganadero es el precio”, afirmó, en línea con experiencias regionales, y remarcó que la previsibilidad en los valores de la hacienda es clave para que el productor vuelva a invertir, mejore la eficiencia y apueste a aumentar la producción.
En ese sentido, Balmelli fue crítico con los episodios de inestabilidad registrados hacia el final de 2025. Señaló que muchos productores asumieron costos adicionales en suplementación y engorde, confiando en un escenario de precios que luego no se sostuvo, debido a cambios abruptos en las condiciones de compra y faena. “Ese tipo de situaciones no deberían volver a ocurrir. La industria tiene que dar señales, ejercer liderazgo y generar confianza. El problema central hoy es la pérdida de confianza”, enfatizó.
Desde su visión, para que el sector ingrese en un círculo virtuoso es indispensable que el mercado funcione de manera transparente, con una relación genuina entre oferta y demanda, sin movimientos que distorsionen los precios. Además, planteó que la recuperación del stock no depende solo de aumentar la cantidad de animales, sino también de mejorar la eficiencia productiva, logrando más carne y más terneros con la misma base de vacas, acompañada por financiamiento acorde a los ciclos ganaderos.

Consultado sobre el rol de las instituciones, Balmelli valoró los estudios y análisis impulsados por la CONACOM y la SEDECO, orientados a evaluar el funcionamiento del complejo cárnico y la formación de precios. Consideró que estos procesos pueden aportar transparencia y ayudar a reconstruir la confianza, siempre que se realicen con rigor técnico y sin prejuicios. “Tenemos que volver a confiar en nuestras instituciones. Si los análisis son serios y objetivos, serán beneficiosos para toda la cadena y para el país”, afirmó.
Finalmente, el Presidente de la Comisión de Carnes de la ARP remarcó que Paraguay debe consolidarse como un proveedor confiable de carne en el mundo, generar más divisas y desarrollo, y aprovechar un contexto internacional que, según su mirada, “no presenta hoy ningún factor que haga dudar de que 2026 pueda ser un muy buen año para productores e industria, siempre que se recupere la previsibilidad y se restablezca la confianza”.



