Paraguay atraviesa un momento clave para el desarrollo del negocio ovino con una creciente demanda internacional que abre la posibilidad de posicionar la carne ovina nacional en nuevos mercados. Sin embargo, para capitalizar esa oportunidad será necesario aumentar el volumen de producción, ordenar las majadas comerciales y trabajar con una mirada estratégica de largo plazo.
Johanna Bottrell, productora ganadera, ovina y directiva de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), destacó que el país enfrenta un desafío importante para acompañar el trabajo que ya realizaron la industria y el gobierno en la apertura de mercados, entre ellos Israel, Emiratos Árabes Unidos y Uzbekistán, que muestran interés por la carne ovina paraguaya.
“Realmente es un desafío demasiado grande y demasiado importante como país. Nosotros como productores necesitamos aumentar nuestra majada y necesitamos que los productores que tienen sus majadas ordenen y vean esto realmente como una oportunidad y una unidad de negocio”, señaló.
La referente del sector remarcó que el principal objetivo en esta etapa es generar volumen suficiente para sostener el flujo exportador, un punto clave para consolidar el posicionamiento internacional de la carne ovina paraguaya.
“Hoy el gobierno y la industria ya hicieron su parte. Ahora nosotros como productores de materia prima tenemos que ordenarnos y trabajar todos juntos, casi como una cooperativa, para poder llenar los contenedores que nos están pidiendo”, afirmó.
En ese proceso, Bottrell reconoció que uno de los principales debates dentro del sector está vinculado al destino de la producción, ya que muchos productores encuentran mejores resultados vendiendo en el mercado interno o de manera directa.
No obstante, insistió en que el desarrollo de la exportación requiere una visión estratégica que priorice la construcción de un negocio sostenible en el tiempo.
“De repente es más fácil o más rentable vender en el mercado interno o de forma particular, pero nosotros tenemos que ver que esta es una oportunidad demasiado grande. Estamos hablando de volumen y de llevar nuestra carne con marca país y sello paraguayo al exterior”, sostuvo.
Incluso, explicó que en esta etapa puede ser necesario resignar parte del margen individual para consolidar una cadena exportadora sólida.
“Quizás hay que dejar pasar un poco de margen hoy, pero pensar en el negocio a largo plazo. Si logramos sostener este mercado, realmente esto no va a parar”, enfatizó.
Bottrell señaló que actualmente ya existen varios mercados interesados en la producción paraguaya, lo que refuerza la necesidad de aumentar la oferta.
“Hoy ya tenemos tres países pidiendo la materia prima. Una vez que nosotros cumplamos con esa demanda, estoy segura de que muchos más van a venir a buscar nuestra producción”, aseguró.
En ese sentido, subrayó que el crecimiento del rubro ovino dependerá en gran medida de la decisión de más productores —especialmente aquellos con grandes extensiones— de apostar por majadas comerciales que permitan generar escala.
“El desafío es grande, pero creo que estamos todos alineados. Necesitamos que más productores lo vean como una unidad de negocio y que nos ayuden a generar el volumen necesario para poder cumplir con los contenedores que el mercado internacional está demandando”, concluyó.


