El mercado ganadero brasileño cierra el año con señales claras de firmeza, impulsado por una demanda activa de la industria, una oferta muy ajustada de hacienda y una recuperación sostenida de los precios. Así lo analizó Fernando Petruzzi, consignatario de ganado y economista radicado en Río Grande do Sul, en diálogo con Valor Agregado.
Según explicó, el último tramo del año encuentra a Brasil con “un momento bastante positivo”, especialmente por el empuje del consumo interno típico de diciembre, cuando el pago del décimo tercer salario inyecta liquidez adicional a la economía y eleva la demanda de carne vacuna.
Petruzzi remarcó que el rasgo central del mercado es la escasez de oferta. “Hay poquísima oferta de ganado y eso genera una presión clara de suba, con la industria muy compradora”, señaló. En el sur del país ya se concretaron negocios destacados: “En Río Grande do Sul alcanzamos valores de 4,70 a 4,80 dólares por kilo para novillo premium, en cuarta balanza”.
Este escenario no se limita al sur. En regiones clave del centro del país, como Mato Grosso do Sul, los precios también muestran firmeza, aunque en niveles algo inferiores. “Ahí estamos viendo operaciones en el entorno de 4,40 a 4,50 dólares, pero con un mercado igualmente comprador”, explicó.
La reposición, más valorizada que el gordo
Un punto clave de cara a 2026 es la dinámica de la reposición. Petruzzi advirtió que, si bien el ganado gordo aún tiene margen para seguir reaccionando, la reposición ya muestra una valorización significativa. “Hoy ya hicimos negocios de terneros cerca de 2,70 a 2,80 dólares, lo que demuestra que la reposición está incluso más valorizada que el gordo”, afirmó.
Esta relación de precios refleja la expectativa de retención y recomposición de stock por parte de los productores, en un contexto de clima favorable y mejores perspectivas productivas.
Exportaciones: un motor que sigue encendido
En el frente externo, Brasil mantiene un fuerte protagonismo. Petruzzi adelantó que el país cerrará el año con exportaciones que representan más del 30% de la producción total de carne vacuna. Además, dijo que “vamos a superar el millón de cabezas de ganado en pie exportadas, y esperamos que en 2026 crezca tanto la exportación de carne como la de animales vivos”, indicó.
China continúa siendo el principal destino. “Seguimos muy firmes con China, con precios competitivos”, explicó. A su vez, se abren expectativas para mercados de mayor valor: “Esperamos avances en mercados más premium como Japón y también un mayor volumen hacia Estados Unidos en 2026”.
Mercado interno y año electoral
El consumo doméstico también aparece como un factor de sostén para el próximo año. Petruzzi destacó que 2026 será un año electoral, lo que podría implicar mayor gasto público y una mejora en los ingresos de los sectores de menores recursos. “Somos más de 200 millones de personas; cualquier pequeño ingreso adicional que llegue al mercado tiene un impacto positivo para toda la cadena de la carne”, sostuvo.
Clima: un aliado clave
En materia climática, el panorama es mayormente favorable. En Río Grande do Sul, más del 90% del estado presenta buenas condiciones, con lluvias regulares y campos en buen estado. En Mato Grosso, tras un inicio más seco en la primavera, la situación se normalizó. “Hoy el clima está muy positivo, los campos están muy buenos y la agricultura también acompaña, lo que da un marco ideal para la ganadería”, concluyó.
Con estos fundamentos, demanda firme, oferta limitada, exportaciones dinámicas y clima acompañando, el mercado ganadero brasileño se encamina a un 2026 con expectativas claramente optimistas, consolidando a Brasil como uno de los principales jugadores del negocio cárnico a nivel global.
