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Carlos Riego: “Los productores deben manejarse de una forma mucho más empresarial”

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Carlos Riego: “Los productores deben manejarse de una forma mucho más empresarial”

El mercado ganadero cierra el 2025 con precios firmes, valores que superaron ampliamente las proyecciones iniciales y un escenario que volvió a colocar a la inversión y la planificación en el centro de la agenda productiva. La escasez de carne a nivel mundial, la apertura de nuevos mercados y la llegada de nuevas industrias configuraron un contexto favorable, aunque marcado por la volatilidad de precios y la necesidad de ordenar la gestión puertas adentro.

En este escenario, la profesionalización de los sistemas productivos aparece como una condición clave para sostener resultados en el mediano y largo plazo. Según indicó a Valor Agro, Carlos Riego, director de la firma Delcampo, el desafío pasa por capitalizar este momento y convertirlo en una oportunidad estructural para la ganadería paraguaya. Remarcó que “cuando el precio se traslada a toda la cadena, el productor invierte, mejora eficiencia y manejo”, aunque advierte que los resultados no son inmediatos, porque la ganadería es un proceso lento.

En ese camino, insiste en que el productor debe dejar de ser solo productor y pasar a ser empresario, ordenando planificación forrajera, flujo de caja, nutrición, sanidad y manejo reproductivo. Con ese enfoque y un contexto internacional que sigue demandando carne, Riego concluye que “lo peor para la ganadería paraguaya ya pasó” y que el sector tiene bases sólidas para encarar un 2026 con mayor previsibilidad, siempre que el clima acompañe.

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Con un 2025 positivo para el sector, ¿cómo evalúa la previsibilidad del mercado ganadero y qué señales muestran que se puede planificar con confianza para el próximo año?

Este año fue fantástico para toda la producción ganadera y te diría que, hasta un año imprevisible, porque los valores de gordos superaron lo esperado. Hemos conversado con productores de cría y muchos habían presupuestado precios de 14.000 a 16.000 guaraníes por desmamante macho, y se alcanzaron valores mucho más altos, con valores bien interesante para todos. A nivel macro, la carne escasea en el mundo y se abren nuevos mercados, aumentando la demanda. Localmente, la apertura de dos nuevos frigoríficos fortalece la competencia, va a ser mucho más leal y eso va a favorecer positivamente al productor para planificar con mucha más previsibilidad el próximo año.

La carne ha mostrado precios muy firmes y sostenidos este año. ¿Cómo impacta en la toma de decisiones de los productores?

Muchas veces los precios no se trasladan efectivamente al productor. En años pasados, al menos en lo que es consumo interno el valor de la carne ya estaba en un valor importante y eso no se veía reflejado para el productor. Este año si pudimos ver eso y cuando realmente se traslada a toda la cadena lo que hace el productor es seguir invirtiendo, mejorando campos, mejorando eficiencia, manejo. La ganadería es un proceso lento, por lo que estas mejoras se verán reflejadas en años futuros.

La baja disponibilidad de terneros sigue siendo un desafío. ¿A qué estrategias se debería apuntar para recomponer el hato y mantener la productividad?

Los productores, especialmente los criadores, deben profesionalizar la gestión de sus campos, manejarse de una forma mucho más empresarial. Hay muchos terratenientes y tenedores de ganado que además de ser ganaderos tienen otra profesión y muchas veces le dan al campo un valor más inmobiliario que productivo. Tener animales improductivos no solo afecta la ganancia del productor, sino al país, ya que una vaca que no produce un ternero impacta negativamente en toda la cadena de la carne.

En este contexto de precios estables, ¿qué áreas de la cadena ganadera considera más atractivas para invertir?

En una charla anterior contigo había mencionado a la cría, principalmente por la demanda que se está viendo y por los valores que se manejaron en 2025 en la compra de preñadas y la venta de terneros. Pero hoy, con los valores actuales, considero que todas las áreas de la cadena son atractivas para invertir, siempre que se haga un trabajo empresarial, con buenos números y una gestión ordenada. El confinamiento, si se cuenta con volumen y una buena hotelería, siempre es interesante, de igual manera la recria. Todo lo que se pueda hacer en volumen se vuelve atractivo cuando se manejan bien los números.

¿Cree que el modelo actual permite seguir mejorando eficiencia, o es momento de implementar cambios más profundos en la producción?

Estamos en un proceso donde en todas las áreas de la producción se puede mejorar. En confinamiento todavía hay mucho margen, sobre todo en volumen. En recría e invernada, principalmente en manejo de pasturas y suplementación. En cría, para mí, es donde más se puede mejorar. Hay mucho por hacer, no solo en manejo de pasturas y suplementación, sino también en manejo reproductivo. Conocemos productores de ciclo completo que no realizan exámenes andrológicos a los toros o diagnóstico reproductivo en vaquillas, incluso productores con 1.000 o 1.500 cabezas. Eso muestra claramente cuánto margen de mejora todavía existe.

¿Cómo afecta este escenario de precios sostenidos y escasez de reposición a los invernadores, feedlots y otros eslabones de la cadena?

Más que la escasez en la reposición, lo que más afecta es la variabilidad de los precios entre la compra y la venta a futuro . Al momento de comprar, el productor no sabe a qué precio va a vender dentro de uno o dos años, o en tres meses en el caso del confinamiento. Además, se sumó un factor muy importante, que es el dólar. En Paraguay, en los últimos cinco años el tipo de cambio había sido relativamente previsible, pero en los últimos meses mostró una variación importante. Esto afecta directamente al flujo de caja. Por eso nosotros*hemos hablado* de herramientas como los contratos de dólar forward, que ayudan a cubrir ese riesgo. En reposición, la mayor demanda hizo subir los precios a niveles que nadie esperaba en 2025, con valores de 23.000, 24.000, 25.000 guaraníes y hasta 30.000 guaraníes en algunas ferias, lo que muchas veces dificulta la rentabilidad posterior.

Mirando hacia el próximo año, ¿qué desafíos y oportunidades considera clave para que los productores puedan planificar de manera más segura y rentable?

El mercado es el que marca los precios y muchas condiciones que no se pueden manejar, pero creo mucho en el trabajo y en el protagonismo del productor. Es fundamental que el productor deje de ser solo productor y pase a ser empresario mirando siempre el mercado, pero también mirando mucho más para adentro.
Teniendo en cuenta estos factores claves que se pueden trabajar dentro del campo de cada uno:
-Planificación forrajera
-Flujo de caja
-Planificación nutricional
-Calendario sanitario
-Manejo reproductivo
Después de eso, se analiza el mercado.

Creo que el 2026 va a ser un muy buen año para la ganadería. Siento y confío en que lo peor para la ganadería paraguaya ya pasó. El 2025 fue muy positivo y espero que los próximos años sigan de la misma manera, siempre que las lluvias acompañen y que el contexto internacional y el microclima nacional sigan siendo favorables para toda la cadena.