El debate sobre la carne cultivada en laboratorio ha ido ganando terreno en distintos países al presentarse como una alternativa alimenticia. No obstante, todavía surgen dudas sobre los beneficios de que podría tener en la salud tras su consumo.
Ante esta incertidumbre, en el país se introdujo el proyecto de ley “Que prohíbe la producción, importación y comercialización de carne cultivada en laboratorio para consumo humano y en toda la cadena alimenticia”. Dicho proyecto ha obtenido media sanción en Diputados y ahora está siendo considerado en el Senado.
El presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Pedro Galli, uno de los principales referentes del sector ganadero, se mostró a favor de este proyecto. Afirmó a Valor Agro que la iniciativa es adecuada para proteger la salud pública y el sector productivo de la carne, especialmente considerando que uno de los productos estrella del país, reconocida por su higiene, calidad y aporte nutricional al ser una proteína roja saludable.
Galli sostuvo que no hay argumentos sólidos “para defender o promover la producción de carne derivada de cultivos celulares de manera artificial, especialmente al compararla con la producción natural de un animal que se alimenta de pastos”.
Por otro lado, señaló que aún no se ha demostrado que el consumo de estas proteínas de laboratorio no posea efectos secundarios o perjudiciales para la salud. “Hasta que se obtenga esa certeza, no se puede exponer la salud pública, especialmente cuando existen alternativas probadas de proteínas naturales esenciales para el desarrollo humano”, indicó.
El Presidente añadió que los productores fueron consultado sobre este tema y proporcionaron los argumentos necesarios para respaldar el proyecto. “No queremos enfrentar riesgos introduciendo productos que no estén científicamente validados en términos de sus cualidades alimenticias y que no presenten peligros para la salud pública”, concluyó Galli.


