La ganadería paraguaya ingresa al último trimestre del año con mejores precios, condiciones productivas favorables y expectativas de comenzar a recuperar la producción de terneros. Para José Costa, director de Ganadera Altohondo, el escenario invita al optimismo, aunque advirtió que la recomposición del stock deberá apoyarse mucho más en eficiencia y selección que únicamente en la retención de vientres.
En conversación con Valor Agregado en Radio Asunción 1250 AM, Costa destacó que las condiciones climáticas observadas durante el año permiten proyectar una mejor temporada reproductiva. “Las condiciones climáticas fueron bastante buenas, así que pienso que tendremos una mayor cantidad de terneros”, afirmó.
El productor estimó que Paraguay podría acercarse a una producción de alrededor de 2,5 millones de terneros en la próxima zafra, superando los registros recientes. No obstante, consideró que recuperar plenamente el rodeo nacional será un proceso que demandará varios años de trabajo. “La recomposición del hato yo la veo más por el lado de la selección y no solamente de la retención de vientres. Esa selección no viene de un año para otro, viene con por lo menos tres o cuatro años de presión de selección”, explicó.
Para Costa, el objetivo debe ser identificar y conservar los vientres capaces de producir un ternero de manera consistente y sacar del sistema a aquellos animales de menor eficiencia. “Hay que mandar las vacas que no preñaron a faena y quedarnos con las vacas eficientes. La retención por la retención de las vacas nada más, yo creo que no es el camino”, enfatizó.
En ese proceso también consideró fundamental mejorar la transferencia de tecnología hacia los pequeños y medianos productores. A su criterio, estacionar los servicios, ordenar los manejos reproductivos y mejorar la selección de los vientres podría generar un impacto importante sobre los índices de destete del país. “Tenemos números bastante bajos de destete. Hay que mostrar el camino para poder lograr mejores números productivos”, señaló.
Mirando hacia 2027, Costa sostuvo que una mayor producción de terneros, combinada con el crecimiento de los sistemas de terminación intensiva, podría comenzar a acortar los ciclos productivos y aportar más animales para faena. “Con los confinamientos que estamos teniendo, los ciclos se acortan. Si tenemos mayor cantidad de terneros, va a haber mayor cantidad de faena”, indicó.
En cuanto a los precios, destacó la firmeza que mostró el ganado durante 2026, tanto en la reposición como en el gordo. Según explicó, la valorización del ganado superó las expectativas iniciales, aunque la caída del dólar frente al guaraní terminó limitando parte del beneficio para los productores que comercializan con referencias vinculadas a la moneda estadounidense.
Sobre la reposición, señaló que los valores mostraron cierto reacomodo durante el año, aunque permanecen por encima de los niveles observados en 2025. Costa recordó que algunos terneros llegaron a negociarse en valores muy altos, mientras que en términos promedio calcula una suba de alrededor de G. 1.000 a G. 1.500 por kilogramo frente al año anterior.
El clima puede ser un factor clave
El clima será otro de los factores determinantes para los próximos meses, especialmente en zonas sensibles como el Bajo Chaco. Costa señaló que, por el actual nivel del río Paraguay, no observa un riesgo inmediato de grandes anegamientos, aunque reconoció que la situación podría cambiar hacia marzo o abril si se concretan lluvias abundantes.
“El Bajo Chaco con agua es otro planeta, pero con demasiada agua también es un problema grave”, expresó. Explicó que un exceso hídrico hacia el otoño podría comprometer la oferta forrajera justamente cuando comienzan las pariciones y se reduce la capacidad de recuperación de las pasturas.
Para Costa, el desafío de los próximos años será entonces aprovechar el mejor escenario comercial para producir más, pero principalmente producir con mayor eficiencia. Más terneros, mejores índices reproductivos, selección de vientres y ciclos de engorde más cortos aparecen como los pilares para que Paraguay pueda reconstruir su stock sin perder productividad.


