El sector ganadero inicia el 2026 con un escenario climático alentador, marcado por una importante oferta forrajera y disponibilidad de agua, condiciones que permiten proyectar un buen año productivo.
Sin embargo, este contexto favorable contrasta con una serie de tensiones estructurales y colocan en el centro del debate la relación entre los productores y la industria frigorífica.
En conversación con Valor Agro, el productor ganadero José Costa advirtió que los desafíos actuales no pasan por lo climático, sino por la dificultad de equilibrar la producción con las políticas públicas y con la dinámica industrial.
En ese sentido, también remarcó que la discusión no puede limitarse a los resultados de exportación. “La historia no tiene que mirar solamente los US$ 2.000 millones que han exportado, sino también de dónde se originó la materia prima que ellos están procesando”, sostuvo.
Costa remarcó que detrás, hay un arduo trabajo de los productores que vienen realizando inversiones sostenidas en mejoramiento genético y eficiencia productiva, mejorando sus indicadores año tras año. “Nosotros también estamos trabajando, estamos mejorando nuestros números de producción”, afirmó, y subrayó que la cadena cárnica solo puede funcionar si existe reconocimiento mutuo entre industria y producción. “El uno sin el otro no puede existir”, expresó.
El productor alertó que la falta de un punto de equilibrio está teniendo consecuencias concretas: caída del hato nacional, menor volumen de ganado para faena y un creciente riesgo de desaparición de algunos productores. “Si no nos sentamos a dialogar, el stock va a seguir bajando todos los años. Estamos sufriendo bastante con esa incertidumbre de no saber cómo nos irá este año”, advirtió.
Como conclusión, Costa insistió en la necesidad urgente de sentarse a dialogar. “Tenemos muchos puntos en común y muchos amigos en común. Si no encontramos un equilibrio, esto no va a terminar bien para nadie”, apuntó.



