El inicio de los servicios de otoño abre una etapa importante para la ganadería paraguaya, en un contexto donde la cría atraviesa uno de los momentos más atractivos desde el punto de vista económico. Con precios del ternero en niveles históricamente elevados y un escenario productivo favorable por las condiciones climáticas, los productores buscan capitalizar las inversiones para aumentar la cantidad y la calidad de los terneros que llegarán al mercado en los próximos años.
Rodrigo Dávalos, responsable técnico y comercial de Grupo Gecal, señaló a Valor Agro que las consultas de los productores comenzaron semanas atrás y que se espera una temporada con una demanda importante de insumos y herramientas reproductivas. “La expectativa por los servicios de otoño es grande. Las consultas ya empezaron hace al menos dos semanas y creemos que esta temporada será de una alta demanda, justamente por los precios que se están viendo tanto en Paraguay como en los países de la región”, afirmó.
El especialista explicó que el contexto actual genera incentivos claros para invertir en reproducción y genética, considerando el valor que hoy representa lograr una preñez en el rodeo. “Tener un vientre con la posibilidad de servirlo y lograr esa preñez es prácticamente asegurar el valor del ternero de hoy. Con el tipo de cambio actual estamos hablando de unos 800 dólares por cabeza”, indicó.
Este escenario también abre la puerta a decisiones productivas que apuntan a incrementar la eficiencia del rodeo, como adelantar el ingreso de vaquillas al servicio cuando las condiciones lo permiten.
Según Dávalos, algunos productores podrían evaluar iniciar servicios con animales de 14 o 15 meses, siempre que presenten condiciones corporales adecuadas. “Creemos que muchos criadores van a tener margen para invertir en genética y también para aumentar la cantidad de vientres en servicio”, sostuvo.
Las condiciones climáticas también juegan a favor en este momento de la temporada. Las lluvias y la disponibilidad de pasturas permiten llegar al servicio con buena condición corporal en vacas y vaquillas, lo que mejora las probabilidades de preñez. “Hoy no hay que desperdiciar la condición del vientre. Hay pasto y el clima viene acompañando, por lo que es un momento para sacarle el mayor provecho y apostar a la genética”, remarcó.
En ese sentido, desde Grupo Gecal se viene trabajando en ampliar la oferta de herramientas reproductivas para esta campaña. Dávalos comentó que la empresa está incorporando nuevas pajuelas y dispositivos destinados especialmente a vaquillas, priorizando genética con bajo peso al nacer, alta fertilidad y buenos indicadores de calidad de carcasa.

“Hoy el productor pide datos concretos del toro que va a utilizar: genómica, área de ojo de bife, marmoreo, espesor de grasa y bajo peso al nacer. Los números son los que mandan en la balanza de todas las razas”, explicó.
La demanda por genética con información objetiva responde también a un mercado cada vez más exigente, donde el criador busca entregar al invernador un producto competitivo. “El productor no puede darse el lujo de entregar un producto inferior. Hoy el ternero tiene que ser top para conservar su mercado”, afirmó.
En cuanto al calendario reproductivo, Dávalos estimó que el grueso de los servicios de otoño se concentrará entre la última quincena de marzo y las primeras semanas de abril. De hecho, en los últimos días se intensificaron las entregas de productos de pre-servicio, como vacunas reproductivas y minerales, lo que marca el inicio de los preparativos en los establecimientos ganaderos.
Con precios firmes para la reposición y un escenario climático favorable, los servicios de otoño aparecen así como una de las principales herramientas para transformar el buen momento del mercado en más producción, eficiencia y valor para la ganadería paraguaya.


