El mercado del ganado gordo de exportación continúa mostrando firmeza y una tendencia claramente alcista, con negocios puntuales que ya alcanzaron los US$ 4,90 por kilo carcasa en machos, mientras que se reconoce que el valor podría aproximarse a los US$ 5 en las próximas semanas si se mantiene el actual escenario de oferta restringida y presión compradora.
De acuerdo al relevamiento realizado por Valor Agro, el eje del mercado pasa hoy por la fuerte competencia de algunas plantas que necesitan volumen y están dispuestas a convalidar mejoras semanales en los valores, incluso con estrategias comerciales diferenciadas para asegurarse la hacienda.
La base de precio para machos y vaquillas se posiciona en torno a los US$ 4,65 por kilo carcasa, aunque en las empresas con mayor presión de compra se están ofreciendo adicionales de entre 3% y 5% para lotes especiales de pasturas de alta calidad y ganado proveniente de confinamiento.
Estas bonificaciones están permitiendo cerrar operaciones claramente por encima del promedio de mercado y consolidan una referencia que ya alcanza, y llega a superar, los US$ 4,90 en casos puntuales.
Desde el sector industrial reconocen que el mercado se encuentra “muy fino” en materia de oferta y que, de mantenerse esta dinámica, el valor podría acercarse a la línea psicológica de los US$ 5 a la carne en el corto plazo.
Si bien todavía no es una referencia generalizada, la expectativa comienza a instalarse entre operadores y productores.
El escenario, no obstante, no es homogéneo. Se mantienen marcadas disparidades entre frigoríficos. Algunas empresas adoptan una postura más agresiva, empujando valores semana a semana y ofreciendo mejores plazos de pago para captar volumen.
Otras plantas, mejor posicionadas en materia de stock o con compromisos comerciales más administrados, optan por sostener precios más estables y trabajar con pagos al contado, en una estrategia más cautelosa y especulativa.
En el caso de las vacas, las referencias se ubican entre US$ 4,40 y US$ 4,45 por kilo gancho.
Uno de los factores centrales que sostiene la firmeza del mercado es la oferta reservada, que estiman que podría empezar a cambiar para marzo y abril. El productor, acompañado por un clima favorable y buena disponibilidad forrajera, no muestra apuro en vender y aprovecha la condición de los campos para ganar kilos y especular con mejoras adicionales en el precio.
Las entradas a planta se mantienen en el entorno de los 7 a 10 días, lo que evidencia que, si bien no hay un cuello de botella inmediato, tampoco existe una abundancia de hacienda disponible. Las faenas continúan por debajo de los niveles registrados en igual período del año pasado, consolidando un mercado que depende en gran medida de la voluntad de venta del productor.


