La recuperación del stock bovino, la firme demanda por terneros y la necesidad de mejorar la productividad están impulsando una renovada apuesta por la cría en Paraguay, señaló Ignacio Llano, director del Centro Genético Las Talas, quien aseguró que cada vez más productores están comprendiendo el valor estratégico de la genética y las tecnologías reproductivas para aumentar la producción.
Durante el Congreso de Gestión Ganadera, Llano sostuvo que el actual escenario del negocio ganadero está generando señales claras para quienes buscan producir más terneros y aprovechar los buenos valores que mantiene la reposición. “Lo que mucha gente se está dando cuenta es que la cría es una actividad clave. La vaca es nuestra fábrica y debemos darle esa importancia”, afirmó.
Según explicó, la inversión en genética dejó de ser vista únicamente como una mejora productiva para convertirse también en una herramienta comercial. “La genética es de doble vía. No solamente te produce más kilos al destete por la genética superior y por la utilización de buenos toros e inseminación, sino que también genera mejores precios. Es más kilos y más precio”, destacó.
Llano aseguró que el mercado está reconociendo cada vez más los lotes de terneros bien producidos y con respaldo genético, una tendencia que incentiva nuevas inversiones en reproducción. “Cuando uno ve claramente esa relación, la gente se tira de lleno a invertir en genética”, agregó.
Dentro de las tecnologías disponibles para la producción de carne, el directivo destacó especialmente el crecimiento de la inseminación artificial a tiempo fijo (IATF), una herramienta que consideró de enorme impacto productivo. “La inseminación artificial, medida en costo-beneficio, es una técnica muy barata y de demasiado alto impacto”, sostuvo.
A su criterio, pocas inversiones ofrecen retornos tan importantes en términos de calidad genética, uniformidad y productividad de los rodeos.
Además, remarcó que la incorporación de reproductores superiores continúa siendo una de las inversiones más rentables para los establecimientos de cría. “Hacíamos el cálculo que con apenas seis o siete kilos más de peso al destete ya se paga la inversión en un toro superior”, explicó.
La recuperación del stock como desafío
Llano entiende que la reducción del rodeo nacional genera una oportunidad para quienes apuestan por la producción de terneros. En ese sentido, estimó que los valores de la reposición continuarán respaldados por una menor oferta de animales.
“Se habla de entre 400.000 y 500.000 vacas menos. Evidentemente, por una cuestión de oferta y demanda, el precio del ternero va a estar sostenido”, señaló.
Incluso proyectó que muchos establecimientos volverán a fortalecer sus sistemas de cría o de ciclo completo para aprovechar esta coyuntura.
“La vaca es el motor que va a volver a regenerar el stock que perdimos y nos permitirá acercarnos a esos 16 millones de cabezas que siempre hablamos para posicionarnos entre los principales exportadores de carne del mundo”, concluyó.


