El presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), José Carlos Martin, analizó el comportamiento reciente del mercado cárnico paraguayo, marcado por una menor producción y exportación en los primeros meses de 2026, un escenario internacional con valores firmes para la carne bovina y la búsqueda de alternativas para aumentar la oferta disponible en el mercado interno.
En una entrevista concedida al programa de ABC Cardinal, el titular del organismo sanitario explicó que la reducción en las exportaciones responde principalmente a una menor producción, en un contexto que ya estaba previsto por el sector.
Martín señaló que la caída en los volúmenes exportados es coherente con la disminución de la faena y la disponibilidad de ganado. “Efectivamente tuvimos una disminución esperada en la producción y exportación”, afirmó, al señalar que existe una relación directa entre la actividad industrial y el volumen exportado.
Según explicó, el comportamiento del inicio de 2026 debe analizarse en perspectiva, ya que los primeros meses de 2025 estuvieron marcados por un escenario atípico de alta producción derivado de la sequía previa, lo que generó una mayor salida de animales y niveles elevados de exportación.
En ese sentido, consideró que el nivel actual de actividad se encuentra más alineado con los registros observados en 2023 y 2024.
El Presidente de Senacsa también abordó el debate sobre el precio de la carne en el mercado interno, en un escenario donde las cotizaciones internacionales han tenido una tendencia alcista.
Martín explicó que la carne paraguaya forma parte de un circuito global, por lo que los precios locales inevitablemente reflejan el comportamiento del mercado internacional. “Hoy la carne paraguaya está dentro de un circuito global y todas las carnes sufrieron un aumento importante en cuanto a su cotización media”, sostuvo.
El titular de Senacsa reconoció que este escenario genera una dualidad: por un lado es positivo para el sector exportador, pero por otro implica mayores costos para el consumidor local.
En ese sentido, señaló que el desafío a mediano plazo es aumentar la oferta de proteína animal para mantener el acceso de la población a estos productos.
En ese marco, Martín indicó que el país comenzó a desarrollar una nueva dinámica de importación de carne, principalmente desde Brasil, con el objetivo de ampliar la oferta disponible en el mercado interno.

Durante 2025 Paraguay importó alrededor de 14.000 toneladas de carne, por un valor cercano a US$ 52 millones, en lo que fue el primer año con un volumen relevante de operaciones de este tipo.
El Presidente de Senacsa aclaró que se trata todavía de volúmenes reducidos dentro del mercado local, aunque con potencial de crecimiento. “Fue positivo como primer año, duplicando lo que fue en 2024, pero creo que se podría aumentar un poquito más”, afirmó.
Martín también destacó que el comercio bilateral con Brasil funciona de forma complementaria, ya que Paraguay exporta principalmente cortes premium a ese mercado mientras importa cortes de mayor consumo doméstico.
Diversificación de proteínas en el consumo
Finalmente, Martín remarcó que el abastecimiento de proteína animal no depende exclusivamente de la carne bovina, y destacó el crecimiento registrado en otras cadenas productivas.
Señaló que tanto la producción como el consumo de carne de cerdo y de pollo han mostrado un aumento importante en los últimos años, lo que contribuye a diversificar la oferta alimentaria.
En ese sentido, sostuvo que el desarrollo conjunto de las distintas proteínas será clave para acompañar el crecimiento del consumo y mejorar el acceso de la población a alimentos de origen animal.


