La faena de bovinos en Paraguay registró un comportamiento cíclico entre 2021 y 2025, con fases de contracción y recuperación, alcanzando niveles récord de volumen físico.
Según el análisis estadístico del sector pecuario del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), tras un período de contracción inicial, los frigoríficos de exportación registraron un repunte que permitió alcanzar niveles récord de volumen físico, impulsados por mejoras en la eficiencia de las carcasas y en los sistemas productivos.
De acuerdo con el reporte entre 2021 y 2023 se observa una tendencia descendente tanto en kilogramos faenados como en cantidad de cabezas. El volumen cayó de 523,0 millones de kg en 2021 a 495,2 millones en 2023, lo que representa una contracción acumulada del 5,3%, mientras que las cabezas faenadas disminuyeron de 2,18 a 2,02 millones (-7,4%).
“Esta reducción más pronunciada en animales que en peso sugiere un aumento relativo del peso promedio por cabeza, evidenciando ajustes productivos orientados a sostener la oferta exportable pese a la menor faena”, subraya el documento.

Desde 2024, el sector cárnico paraguayo experimentó una recuperación notable. El volumen de carne faenada aumentó 9,3% respecto a 2023, alcanzando 541,2 millones de kg, mientras que la cantidad de cabezas subió 9,5%, mostrando que el repunte involucró tanto más animales como mejores rendimientos por animal.
En 2025, la faena alcanzó 546,4 millones de kg, el valor más alto de los últimos cinco años, con un crecimiento interanual adicional del 1%, mientras que las cabezas se mantienen prácticamente estables (-0,1%),
Según remarcan desde el servicio sanitario, este escenario “refuerza la tendencia hacia mayores rendimientos por animal”.
En el acumulado de los últimos cinco años, el volumen faenado creció 4,5% y la cantidad de cabezas 1,3%, lo que confirma que el crecimiento reciente se apoya más en eficiencia productiva que en expansión extensiva de la faena. Este desempeño refleja la mejora en los sistemas productivos, la sanidad animal y la trazabilidad, factores claves para sostener el abastecimiento a los mercados externos.
En términos institucionales, la evolución positiva observada desde 2024 da cuenta del impacto del trabajo coordinado entre el sector público y privado, particularmente en el fortalecimiento del estatus sanitario, la habilitación de plantas frigoríficas y la consolidación de mercados de exportación, posicionando a la cadena bovina paraguaya en una senda de crecimiento sostenible.
