El primer semestre de 2026 finalizó con una faena acumulada de 891.079 bovinos en los frigoríficos de exportación de Paraguay, según datos elaborados con información del Senacsa.
El volumen representa una disminución de 24,3% respecto al mismo período de 2025, cuando la actividad había alcanzado 1.177.107 cabezas. En términos absolutos, el mercado procesó 286.028 animales menos que en igual tramo del año anterior.
La diferencia refleja el impacto de una menor disponibilidad de hacienda terminada durante gran parte del semestre, producto de una oferta restringida que se mantuvo incluso con precios históricamente atractivos para el productor.
Aunque el semestre cerró con una caída importante, la evolución mensual muestra una recuperación gradual de la actividad industrial.
El año comenzó con una reducción interanual del 28% en enero. Posteriormente, la diferencia fue disminuyendo hasta ubicarse en 24,3% al cierre de junio, gracias al crecimiento registrado durante mayo y especialmente durante junio, cuando la utilización de la capacidad industrial alcanzó su nivel más alto del año.
En otras palabras, la industria logró acelerar su ritmo de procesamiento durante el segundo trimestre, aunque todavía insuficiente para compensar la fuerte retracción registrada durante los primeros meses.
Los datos muestran claramente dónde se concentró la desaceleración. Durante el primer trimestre, la faena acumuló 469.366 cabezas, muy por debajo de las 585.290 registradas en igual período de 2025.
En el segundo trimestre la actividad mejoró hasta alcanzar 421.713 animales, apenas un 9% inferior al trimestre anterior, reflejando una recuperación parcial impulsada por el mayor movimiento de mayo y junio.
Menor volumen, mayor eficiencia industrial
Pese a la caída acumulada en la faena, la industria fue incrementando progresivamente su nivel de utilización.
Mientras en abril las plantas operaban apenas al 32% de su capacidad instalada, en mayo el indicador subió al 46% y en junio alcanzó 55%, el porcentaje más elevado de 2026.
Este comportamiento responde a una mayor presión compradora de las industrias exportadoras, en un contexto donde la demanda internacional continúa firme y los valores de exportación de la carne paraguaya permanecen en niveles históricamente elevados.
Un segundo semestre con mejores perspectivas
Si bien el semestre cerró con un volumen considerablemente inferior al del año pasado, el comportamiento observado durante las últimas semanas deja entrever un cambio de tendencia.
La recuperación de la actividad industrial, la mejora en la utilización de capacidad y la estabilidad del mercado del ganado gordo permiten proyectar un segundo semestre con mayor dinamismo, aunque la evolución seguirá dependiendo de la disponibilidad de hacienda terminada y de la continuidad de la demanda internacional, factores que hoy continúan sosteniendo el equilibrio del negocio exportador.


