Valor Agro Argentina | La faena y la producción de carne entraron en una clara fase descendiente, luego de haber crecido entre mayo de 2022 julio de 2023. Caen a un ritmo del 6-7%, según un informe elaborado por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA), elaborado para la Alianza de las razas Braford y Hereford.
El menor nivel de faena, con pesos res de faena que han descendido 5Kg por cabeza, configura una menor oferta de carne que pese a un poder adquisitivo muy débil, logra mantenerse por encima de la inflación.
Con la llegada de las lluvias, se está viendo fortaleza en los precios de la cría y la invernada ante la necesidad de recomponer stocks. También ayuda a los precios la huida cada vez más frenética del peso. Durante los últimos años, 1 kg de ternero de entre 1 y 1,15 dólares MEP demostró ser piso.
La faena se mantiene elevada, en septiembre representaron el 49 % de la faena.
Indicadores. En agosto, la carne bovina representó el 50,2% de la producción total de carnes, seguida por aves con el 37,5% y porcinos con el 12,3%. Contra agosto de 2022, la producción de pollos aumentó 1,1% y porcinos 3,9%.
En septiembre, la producción de carne bovina alcanzó las 262 mil toneladas, 6,1% menos que el mes anterior. Respecto a septiembre de 2022, se evidencia una caída de 6,5%.
Las cabezas faenadas alcanzaron el nivel de 1,15 millones de animales en septiembre, un 6,1% menos que en agosto y 2,3% menos que septiembre de 2022.
Exportación. Las exportaciones como porcentaje de la producción, representaron el 28.8% en los 12 meses acumulados hasta agosto.
El valor exportado en agosto se ubicó en US$ 254 millones. En los últimos 12 meses se acumulan exportaciones de carne por US$ 2.944 millones.
Durante septiembre, los precios de la cuota Hilton, mostraron caídas, con un precio de US$ 12.000, por debajo de los últimos meses, mientras que la cuota 481 ha mostrado cierta fortaleza en los precios.
Por su lado, los cortes exportados a China, mostraron estabilidad, pero con bajas de entre 10-20 % interanual.
Este contexto marca un poder de compra de la exportación debilitado, tanto por el frente externo como por la situación cambiaria.


