Paraguay vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de avanzar hacia una cuota exclusiva de carne en el mercado de Estados Unidos. Tras la confirmación de la industria frigorífica sobre las gestiones en curso, ahora fue el propio Ministro de Agricultura y Ganadería quien respaldó públicamente la intención de trabajar en un cupo que garantice condiciones preferenciales para la proteína roja nacional.
La inquietud se refuerza en un contexto donde Argentina logró ampliar su cupo libre de arancel mediante una fuerte gestión política, lo que reavivó el debate regional sobre la necesidad de asegurar espacios diferenciados en uno de los destinos más estratégicos para la carne sudamericana.
Consultado en Valor Agro sobre las gestiones que se estarían realizando a alto nivel, el Ministro confirmó que existe una intención concreta de avanzar en esa línea. “Trabajar en cupo o en cuota es interés nuestro para tener la garantía de tener un arancel preferencial del país, por todo lo que implica también lo que es el país en sí”, expresó.
El Secretario de Estado subrayó que Estados Unidos se ha convertido en un mercado clave para Paraguay, no solo por volumen sino por el impacto que genera en la formación de precios y en la dinámica exportadora.
“Hoy estamos ya en el segundo mayor país al que estamos exportando desde Paraguay”, destacó, remarcando el peso creciente del mercado norteamericano dentro del esquema comercial del sector cárnico.
El Ministro vinculó esta aspiración con la estrategia más amplia de inserción internacional que viene desarrollando el país. En ese sentido, hizo referencia al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, donde Paraguay logró una condición diferencial.
“Paraguay está exento de la salvaguarda, que es importante que sea Paraguay exceptuado”, recordó, al tiempo de señalar que el mismo criterio debería aplicarse en el análisis de cupos y preferencias en otros mercados.
“La misma cosa es que las cuotas a un país como el nuestro sean respetadas y que sea considerada alguna cuota que nos dé ese espacio preferencial”, afirmó.
Desde la óptica oficial, el objetivo no pasa únicamente por la cantidad de toneladas que eventualmente se puedan negociar, sino por asegurar previsibilidad y condiciones arancelarias competitivas para la carne paraguaya.
La posibilidad de contar con un cupo exclusivo implicaría dejar de depender del esquema general de “otros países”, donde Paraguay comparte espacio con otros exportadores y no siempre tiene garantizado el acceso pleno.
En línea con lo anticipado por la industria frigorífica a través de la Cámara Paraguaya de la Carne, el respaldo del Ministerio refuerza la señal política de que el tema está en agenda y que existe voluntad de explorar esa avanzada diplomática.
Si bien el proceso es complejo y depende de negociaciones bilaterales de alto nivel, la intención quedó explicitada: Paraguay quiere consolidar su posición en Estados Unidos con herramientas que le otorguen mayor competitividad y estabilidad en el tiempo.


