El Gobierno Nacional y los principales gremios de la producción analizaron este miércoles los posibles efectos del fenómeno de El Niño sobre el sector agropecuario, durante una reunión del Consejo Asesor Agrario encabezada por el presidente de la República, Santiago Peña, y coordinada por el viceministro de Ganadería, Marcelo González.
El encuentro tuvo como eje central la planificación de acciones preventivas para reducir los riesgos y aprovechar las oportunidades que podría generar el nuevo escenario climático.
Al inicio de la conferencia, el viceministro Marcelo González expresó la solidaridad del Gobierno con el ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, por la delicada situación de salud que atraviesa su madre, y explicó que la reunión se desarrolló en el marco del fortalecimiento del Consejo Asesor Agrario como espacio institucional de diálogo entre el sector público y privado.
Señaló que durante el encuentro se evaluaron los efectos que podría generar El Niño, tanto por el incremento de las precipitaciones como por las dificultades que podrían registrarse en zonas bajas, afectando a la agricultura y la ganadería.
“Se presentó el análisis de los efectos que puede traer El Niño, tanto por las abundantes lluvias, que en algunas zonas altas pueden representar mejores rendimientos, como también las dificultades que pueden presentarse en las áreas bajas, tanto para la agricultura como para la ganadería”, afirmó González.
Además, anunció que ya fue prevista una nueva reunión para los primeros días de septiembre con el objetivo de continuar el seguimiento de la situación.
El presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Héctor Cristaldo, destacó la presencia del presidente Santiago Peña y remarcó la importancia de fortalecer el relacionamiento institucional entre el Estado y el sector privado. “Tenemos desafíos internos y externos que debemos enfrentar juntos. Uno de ellos es justamente El Niño. Los productores estamos acostumbrados a lidiar con el clima, pero es mucho mejor anticiparnos a los problemas antes que ocurran. Es mejor prevenir que curar”, sostuvo.
En la misma línea, el presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Daniel Prieto Davey, valoró la reactivación del Consejo Asesor Agrario y puso a disposición de la institución la estructura del gremio para trabajar coordinadamente con las Fuerzas Armadas y la Secretaría de Emergencia Nacional. “Sabemos que el fenómeno de El Niño normalmente genera aislamiento de comunidades y de productores. Tenemos que diseñar estrategias conjuntas para que el impacto sea el menor posible”, manifestó.
Desde el sector agrícola, el presidente de la Asociación de Productores de Semillas del Paraguay (APROSEMP), Fabián Pereira, consideró que el fenómeno también puede representar una oportunidad para la economía nacional si las precipitaciones se desarrollan dentro de parámetros normales.
“Analizamos tanto las implicancias como los beneficios que podría traer El Niño. La soja sigue siendo el principal motor de la economía paraguaya y debemos prepararnos para aprovechar un escenario favorable, sin descuidar los riesgos para los demás cultivos”, expresó.

Por su parte, el presidente de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO), José Berea, recordó que históricamente los años Niño suelen favorecer la producción agrícola en la Región Oriental. En ese sentido, señaló que Paraguay podría acercarse a sus objetivos productivos si las condiciones climáticas acompañan. “Con El Niño incluso podríamos mejorar las actuales performances productivas y acercarnos a la meta de producir 15 millones de toneladas de soja y 10 millones de toneladas de maíz”, indicó.
Durante la conferencia también se informó que el Ministerio de Agricultura y Ganadería ya trabaja en un esquema permanente de monitoreo climático. González explicó que la cartera cuenta con un Departamento de Gestión de Riesgos Climáticos, una red de estaciones meteorológicas distribuidas en el país y profesionales especializados que ya elaboran boletines informativos semanales, los cuales serán intensificados durante los próximos meses para brindar información actualizada a los productores.
Al cierre del encuentro, Héctor Cristaldo explicó que, si bien El Niño suele representar una oportunidad para gran parte de la agricultura, existen sectores que requerirán especial atención.
Mencionó que la producción frutihortícola podría enfrentar inconvenientes por problemas de infraestructura y logística, mientras que el arroz sería uno de los rubros más expuestos por desarrollarse en zonas bajas. En la ganadería, advirtió que las mayores complicaciones podrían presentarse en establecimientos ubicados cerca de ríos y áreas inundables, donde las crecientes afectan la disponibilidad de campos secos para los animales.
En ese contexto, insistió en que la estrategia será trabajar de forma coordinada entre el sector público y privado para anticiparse a los posibles impactos del fenómeno climático.


