Con un mercado que demanda más terneros y precios que se mantienen en niveles históricamente elevados, los servicios de otoño se posicionan como una etapa clave para la recuperación del stock y la mejora de la eficiencia productiva en la ganadería paraguaya.
Hugo Pistilli, director de Selección Genética, destacó a Valor Agro que el contexto actual presenta una oportunidad clara para aumentar la producción, apoyada en mejores condiciones climáticas y una mayor conciencia productiva dentro del sector. “Está lloviendo bien y la gente se está dando cuenta de que tiene que apurar la recría de vaquillas para poder servirlas más rápido”, afirmó.
El objetivo es claro: acortar los tiempos productivos y lograr una mayor cantidad de terneros por vientre. “No le puede pasar el año a la vaquillona sin servicio. Hay que buscar tener un ternero lo antes posible”, remarcó.
La producción de terneros aparece hoy como el principal cuello de botella de la ganadería nacional. En un contexto de alta demanda, la falta de reposición impulsa los precios, pero también expone limitaciones estructurales del sistema.
“Lo que nos está faltando son terneros. Tenemos que aumentar la cantidad de vientres productivos y mejorar los índices”, señaló Pistilli.
En este sentido, hizo hincapié en la necesidad de acelerar la recría y reducir la edad al primer servicio. “Apuntar a servir las vaquillonas a los 15 o 16 meses es clave para ganar un año productivo”, explicó.
Las recientes lluvias en varias zonas productivas, especialmente en el Chaco, generan un escenario favorable para encarar los servicios de otoño con mayor optimismo. “Hablé con gente del Chaco y están muy entusiasmados. El panorama es bueno”, indicó.
Este contexto climático permite mejorar la disponibilidad forrajera y sostener mejores condiciones corporales en los vientres, un factor determinante para lograr buenos índices reproductivos.
Pistilli subrayó que el crecimiento de la producción no depende únicamente del clima, sino también de la adopción de tecnologías y buenas prácticas de manejo. “Hay muchísimo para hacer en recría, en programas de IATF y en inseminación artificial masiva”, destacó.
La incorporación de estas herramientas permite mejorar la eficiencia reproductiva y acelerar el crecimiento del rodeo nacional, un objetivo estratégico para toda la cadena cárnica.
El especialista fue contundente al marcar los niveles mínimos necesarios para sostener la rentabilidad del sistema. “Hoy, en cualquier rodeo, si no marcamos un 65%, estamos fuera de negocio”, afirmó.
Actualmente, muchos sistemas en Paraguay se ubican entre el 45% y el 55% de marcación, lo que evidencia un importante margen de mejora. “Tenemos que salir de esos niveles y apuntar a ser más eficientes”, agregó.
Finalmente, Pistilli hizo un llamado a los productores a priorizar la retención de vientres como estrategia para recomponer el stock. “Ojalá los ganaderos retengan sus vientres y no manden todo como carne. Ahí está la clave para crecer”, sostuvo.


