En el marco de la Expo Amambay, Gilbert Ochipinti, jurado de varias razas, conversó en Valor Agregado de Radio Asunción 1250 AM sobre el negocio ganadero y el trabajo genético que se está realizando en la ganadería, que cada vez se traslada más a zonas marginales debido a la presión de otros rubros.
Señaló que la ganadería se está marginando a los campos más pobres, abandonados o improductivos. Esto genera dos cosas: primero, que la gente debe apostar a la genética y buscar animales más eficientes no solo en conversión de carne, sino también adaptados al medio ambiente.
“Es difícil trabajar con una raza que provenga de un clima templado o con un cruce de este tipo, que no está adaptado. Ahí es donde los técnicos, cabañeros y dueños tienen que afinar el trabajo para buscar un animal que esté adaptado a su región”, comentó.
Acotó que no hablaba de razas en particular, pero que si se trata de animales súper adaptados, se tiene los cebuinos, como el Nelore, Brahman, etc., que son animales muy adaptados. Sin embargo, la ganancia en los mercados internacionales viene de la carne premium que suelen ofrecer las razas europeas, con su calidad, marmoleo y eficiencia reproductiva, ya que son más precoces, entre otras ventajas.
“Es allí donde debe trabajar el genetista, el ganadero y el inversionista que trae esa genética, no solo traerla, sino adaptarla. Aquí tenemos mucho material genético, y hay que seguir buscando. El ganadero no debe quedarse solo con el Gran Campeón de las exposiciones; debe sacar ese animal al campo, extraer semen, probar su hijo, para que esa multiplicación genética se adapte al medio ambiente», expresó. Habló de todos los estilos y especies, tanto ovino, caprino, bovino e incluso equino.
Añadió que los técnicos deben estar atentos al cambio climático, a las sequías extremas, a las lluvias exageradas que vendrán y a la falta de pasto. “Ese animal eficiente y adaptado no solo sobrevivirá, sino que será el que producirá y generará ingresos. Es muy importante la selección que deben hacer todos los cabañeros y productores”, subrayó.
Ochipinti destacó que un animal sano es el que se va a reproducir, multiplicar y vender, por lo que se debe estar muy atentos a su salud. En este punto, felicitó el trabajo de Senacsa y Fundassa, que están tratando de minimizar el impacto sanitario, como en el caso de la fiebre aftosa, que está bajo control.
“El rodeo general en Paraguay no solo tiene una cobertura de vacunación superior al 90%, sino que la inmunidad del ganado es superior al 93.95%. Somos ejemplo para varios países, incluso en Centroamérica, donde técnicos de Senacsa han ido a capacitar. Paraguay está capacitando a otros países con el trabajo que están haciendo Senacsa y Fundassa, y somos admirados incluso por Argentina y otros países”, precisó.
Indicó que el próximo paso es alcanzar el estatus de libre de aftosa sin vacunación. “Sé que muchos ganaderos dirán que estoy loco, que no es posible, pero es importante llegar a ese estatus sanitario”.
“Si Paraguay quiere ingresar con su carne especial en los mercados internacionales, tenemos que alcanzar ese estatus sanitario, o nos quedaremos atrás. Se están implementando buenos programas para combatir la brucelosis, y el próximo año comienza el programa de trazabilidad, que no solo consiste en tener un animal sano, sino en identificar su origen para poder exportarlo. Ahora entran los programas sanitarios para combatir la tricomoniasis y la campilobacteriosis, que serán oficiales”, concluyó.


