El mercado del ganado gordo de exportación volvió a mostrar firmeza en la última semana, ratificando la tendencia alcista que se viene consolidando desde la segunda semana de enero.
La combinación de una oferta contenida, un ganadero bien posicionado por el buen estado de las pasturas y un clima que acompaña, continúa sosteniendo los valores, incluso frente a intentos de anclar los precios por parte de algunas plantas frigoríficas.
De acuerdo al relevamiento de Valor Agro, los negocios promedios cerrados durante la última etapa de la semana se ubicaron en una base de US$ 4,50 por kilo carcasa para machos y vaquillas, aunque desde la industria se registraron intenciones puntuales de compra a valores algo inferiores.
Según se explicó, esa posición no se pudo sostener en la generalidad, ya que la oferta disponible no convalida las cotizaciones y el productor muestra una clara postura especulativa, aguardando nuevas mejoras en los precios.
Desde el sector industrial se reconoce que el ganadero está aprovechando los buenos niveles de pasturas y la ausencia de urgencias de venta, lo que le permite administrar los tiempos de comercialización y sostener las pretensiones de precios.
Más allá de los valores de referencia, durante estás dos últimas semanas se concretaron negocios especiales por volumen y calidad, con precios que oscilaron entre US$ 4,75 y US$ 4,80 por kilo al gancho.
Si bien se tratan de operaciones puntuales, se dijo a Valor Agro que estos valores marcan una clara intención de compra de las plantas, limitaciones en la oferta y se confía que la tendencia alcista se va a sostener en el corto plazo.
En el caso de la vaca de exportación, los valores se mantuvieron firmes, en una línea de US$ 4,20 por kilo carcasa, acompañando el tono general del mercado.
Otro elemento a seguir de cerca es el comportamiento de las escalas de faena, que comenzaron a mostrarse algo más extendidas respecto a semanas anteriores. Actualmente, los plazos de entrada se ubican mayoritariamente en un rango de 7 a 10 días, reflejando una oferta algo más ordenada, aunque sin generar presión bajista sobre los precios.
En cuanto a la actividad industrial, la faena mostró una dinámica positiva en la última semana, con un promedio diario cercano a 8.000 cabezas por día. Si bien este ritmo se encuentra por debajo del registrado a comienzos del año pasado, resulta claramente superior al observado hacia el cierre del ejercicio anterior, confirmando una recuperación gradual de la actividad.



