El sector ganadero de Paraguay encara desafíos importantes respecto al futuro sanitario del país, principalmente con la continuidad o suspensión de la vacunación contra la aftosa. La coordinación efectiva entre productores y autoridades se perfila como un factor decisivo para asegurar la sostenibilidad de la producción y la estabilidad del mercado cárnico.
José Costa, productor ganadero, conversó con Valor Agro sobre la situación del programa y la necesidad de un plan de acción claro. Señaló que se debe trabajar ordenadamente todos los trabajos que se tienen que realizar antes de colgar la jeringa.
En ese sentido, subrayó la importancia de un ordenamiento riguroso y de planes de contingencia ante posibles brotes. “Acá lo que debemos tener en cuenta es que todos los programas deben tener un principio y un final. Necesitamos un plan de contingencia en caso de que aparezca un problema, y fondos para indemnizar a los productores que puedan tener inconvenientes”, explicó, añadiendo que la última vez que se hizo un simulacro fue en el 2016.
También destacó la relevancia de fijar fechas y pasos claros para la vacunación. “Las fechas las tenemos que poner juntos y marcarlas técnicamente, para que el programa tenga sentido y continuidad”, manifestó.
El productor insistió en la necesidad de diálogo y coordinación entre todos los actores del sector. “Hoy tenemos que sentarnos a dialogar; la producción tiene que avanzar y el servicio sanitario oficial debe seguir trabajando. El diálogo es la única alternativa válida”, expresó.
La vacunación antiaftosa continúa siendo un desafío estratégico para la ganadería paraguaya. Para José Costa, solo mediante un plan ordenado, con fechas claras, fondos de contingencia y diálogo constante entre productores y autoridades, será posible proteger la salud del hato, asegurando la sostenibilidad del sector.



