El Centro Genético Las Talas continúa afianzando su posicionamiento como proveedor regional de genética bovina de alto valor, impulsado por una demanda sostenida y la apertura de nuevos mercados en Sudamérica y Centroamérica.
Con foco en genética Brahman, la empresa paraguaya cerró el último año con envíos relevantes y proyecta un 2026 de fuerte dinamismo exportador.
En diálogo con Valor Agro, Ricardo Cura, responsable de material genético de carne de Las Talas, destacó que el mercado regional “se está abriendo mucho”, especialmente para líneas de Brahman orientadas a programas específicos.
En ese marco, la firma logró ingresar a Uruguay con semen de Brahman Gris, utilizado tanto para servicios dirigidos como para la apertura de nuevas líneas genéticas, particularmente en esquemas de cruzamientos.
Uno de los hitos recientes fue la exportación de embriones a Argentina, concretada sobre el cierre del año, que incluyó 41 combinaciones distintas. “Fue un trabajo muy grande, tanto de nuestro lado como del destino, para coordinar la demanda de varias cabañas y alcanzar ese volumen”, explicó Cura. Según adelantó, existen tratativas para nuevos envíos, principalmente de semen, durante la primera parte del año.
La agenda internacional también contempla oportunidades en Bolivia, donde Las Talas trabaja activamente en la colocación de embriones. El interés boliviano por la genética paraguaya se ve reforzado por el reconocimiento regional al avance genético y sanitario del país, y por la expectativa de eventos internacionales que suelen dinamizar la demanda de reproductores y material genético.
Además de Sudamérica, la empresa mantiene contactos con compradores de Centroamérica interesados en genética Brahman, lo que amplía el radio de acción del centro genético y confirma la competitividad del producto paraguayo más allá del Mercosur.
En cuanto al balance del ejercicio, Cura señaló que 2025 fue un buen año para Las Talas, con crecimiento tanto en volumen como en calidad del material comercializado. “Hoy el productor apuesta un poco más a la genética. A la inversión en tecnología se suma el plus de usar buena genética, y eso se nota en la demanda”, concluyó.



