El negocio ganadero en Paraguay atraviesa un punto de inflexión estructural donde la discusión de precios pierde centralidad frente a un desafío más profundo: la productividad. Para Luiz Fernando Novaes, propietario de Grupo Covepa, el foco pasa por la necesidad urgente de mejorar la eficiencia reproductiva para sostener el crecimiento de la cadena cárnica.
“El punto central sigue siendo la productividad, especialmente la eficiencia del sistema”, afirmó Novaes en diálogo con Valor Agro, al describir un escenario donde la oferta de ganado no logra acompañar una demanda firme, tanto a nivel local como internacional.
El empresario explicó que históricamente Paraguay ha trabajado con niveles cercanos al 50% de eficiencia reproductiva, es decir, “un ternero cada dos vacas”, lo que limita el potencial de expansión del rodeo. Si bien reconoció avances en los últimos años, sostuvo que aún existe una brecha importante respecto a lo que el país podría producir.
En este contexto, alertó sobre las consecuencias de una dinámica que combina mayor faena con baja eficiencia: “Estamos comiéndonos la cola. Si no mejoramos la eficiencia reproductiva, vamos a seguir en la misma situación, incluso reteniendo vientres”.
Novaes fue claro al señalar que el problema actual no es la demanda de carne, sino la oferta insuficiente, producto de años de ineficiencia acumulada. “Con las vacas que tenemos hoy, podríamos crecer en stock si tuviéramos mejores índices reproductivos”, subrayó.
Además, remarcó que la mejora del sistema no puede recaer únicamente en la cría, sino que debe existir un equilibrio económico en toda la cadena. “Para que la inversión en cría sea sostenible, el eslabón del engorde también tiene que ganar dinero. Si no, el sistema se desbalancea”, explicó.
En ese sentido, destacó un cambio de actitud en el productor paraguayo, que comienza a mirar más hacia adentro del sistema. “Hay intención de mejorar, de profesionalizarse y de adoptar tecnología. Pero también se necesita previsibilidad en todos los eslabones, incluso en la industria”, sostuvo.
Desde Grupo Covepa, el enfoque apunta justamente a integrar todas las variables productivas. “No se trata de vender productos aislados, sino de trabajar sobre sistemas completos: sanidad, nutrición, genética y manejo, para mejorar resultados”, afirmó.
Finalmente, Novaes dejó un mensaje claro para el futuro del sector: el crecimiento de la ganadería paraguaya no dependerá únicamente del contexto de mercado, sino de la capacidad de producir más y mejor con los recursos disponibles.
“Tenemos potencial para un rodeo de 20 millones de cabezas, pero eso solo será posible si ponemos la eficiencia reproductiva en el centro de la estrategia con una visión de previsibilidad”, concluyó.


