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Medir para producir más: la genética entra en una nueva etapa con datos, garantías y negocio en la central de toros de Taurus

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Medir para producir más: la genética entra en una nueva etapa con datos, garantías y negocio en la central de toros de Taurus

La ganadería paraguaya dio un paso concreto hacia un modelo más preciso, medible y orientado a resultados con la primera Central de Pruebas de Toros impulsada por el Centro Genético Taurus en conjunto con criadores de la raza Nelore.

En una jornada de campo que reunió a productores, técnicos y cabañeros, este pasado viernes se expusieron los resultados de un trabajo que busca cambiar la lógica de selección genética: pasar de la intuición al dato, y del dato al negocio.

La experiencia, que tuvo carácter piloto, dejó señales claras de hacia dónde se encamina la producción: más información, más eficiencia y una genética que no solo se vende, sino que se valida.

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Durante la recorrida, Manuel Ávila, director y responsable general de Taurus, explicó a Valor Agro que el objetivo de la central no es solamente evaluar animales, sino construir una propuesta de valor distinta para el productor.

“Si yo puedo ofrecer un toro que va a tener condiciones óptimas para ganancia de peso y toda la parte sexual, que son las características de mayor importancia económica, yo le doy una cantidad de garantías al productor mayor que cualquier toro que compre en el mercado”, afirmó.

En ese sentido, planteó una mirada económica concreta sobre el impacto de este tipo de evaluación. “Si hoy decimos que un toro del mercado normal debería estar valiendo dos y medio o tres novillos, un toro que te garantice otras características debería estar por lo menos en otro nivel. Es ver qué más le estamos ofreciendo al productor”, sostuvo.

La central incorpora mediciones de alta heredabilidad en condiciones controladas: ganancia de peso, precocidad sexual, calidad seminal y características de carcasa, además de información genómica. Todo esto permite reducir la incertidumbre en la inversión genética.

El modelo también redefine el tipo de demanda. Según Ávila, no se trata del comprador tradicional que busca precio, sino de un perfil más técnico y enfocado en resultados.

“Este no es el cliente que va a la feria a buscar el toro más barato. Es el que sabe qué buscar y en qué gastar”, explicó.

Y agregó que esta tendencia ya se empieza a ver en otros segmentos: “En la procura de semen, cada vez más buscan saber qué características el toro puede transmitir. Esa es la garantía que queremos dar”.

El proceso tendrá su primer punto comercial el próximo 5 de junio, cuando se realice el remate de los toros evaluados, con transmisión de COPA TV, en un formato que también busca acercar esta información al mercado.

Medir para decidir: el eje que ordena la nueva ganadería

Desde la visión productiva, Bruno Wasmosy, director de Taurus y propietario de la cabaña Goya, puso el foco en el concepto central que atraviesa toda la experiencia: la medición.

“Medir es algo demasiado importante para poder tomar decisiones genéticas y mejorar la ganadería nacional”, afirmó.

La central permitió evaluar el desempeño de los animales en condiciones reales de producción, con mediciones periódicas que generan información objetiva para la toma de decisiones.

“Esto es exactamente eso: medir, poder ver cómo se desempeña la raza en este tipo de pasturas, con acompañamiento nutricional, tomando medidas mensuales. Eso te da un resultado y te ayuda a decidir qué genética usar”, explicó.

En un contexto donde el negocio exige mayor eficiencia, el dato pasa a ser un activo productivo.

El desarrollo de la central se da en un momento particularmente sensible para la ganadería paraguaya, con fuerte demanda de reposición, retención de vientres y una necesidad clara de producir más kilos por animal. Wasmosy lo resumió con claridad: “De acá van a salir animales que te van a dar un retorno económico. Ese es el objetivo de todos”.

La apuesta está alineada con los desafíos actuales del negocio: producir más terneros, mejorar la conversión y aumentar los kilos de carcasa en un sistema donde la eficiencia empieza a definir la rentabilidad.

Precocidad y eficiencia: el salto productivo desde la genética

En la misma línea, José Salomón, director de Taurus y propietario de Rancho Rosalba, puso el foco en uno de los atributos más determinantes que empieza a consolidarse con este tipo de evaluaciones: la precocidad de los animales.

“El objetivo es claro: lograr animales cada vez más precoces, que puedan producir antes y mejor, tanto en reproducción como en generación de kilos”, explicó durante la jornada, destacando que los resultados observados en la central muestran toros que ya están en condiciones de producir semen a muy temprana edad, sin resignar calidad productiva.

Para Salomón, este tipo de avances tiene un impacto directo en la eficiencia del sistema. “Hoy necesitamos producir más terneros, más kilos y en menos tiempo. Y ahí es donde la genética juega un rol fundamental”, sostuvo, remarcando que la combinación entre evaluación, datos y selección permite acelerar los procesos productivos y mejorar la rentabilidad del negocio ganadero.

De una prueba piloto a una herramienta para toda la ganadería

Aunque la primera edición se realizó con la raza Nelore y con un grupo acotado de participantes, el proyecto ya tiene proyección de crecimiento.

Ávila confirmó que la segunda central comenzará en junio y estará abierta a todas las razas, con inscripción ya habilitada. La idea es consolidar un espacio donde la genética paraguaya pueda medirse, compararse y evolucionar con base técnica.

“Esta primera central la hicimos prácticamente entre amigos, pero con los resultados que estamos teniendo, ahora queremos abrir esto al resto de las razas”, explicó Wasmosy.