El mercado de haciendas gordas de exportación atraviesa un momento de transición marcado por la salida de los equipos kosher, una oferta restringida y una fuerte disparidad en los valores entre industrias.
El director de La Tropa, Guillermo Gauto, sostuvo que el negocio ingresa en una nueva etapa donde la formación de precios dependerá cada vez más de la necesidad puntual de cada planta y de la disponibilidad de ganado.
“Son semanas muy claves. Con la salida de los kosher entramos en una etapa nueva, con precios muy dispares entre industrias”, explicó Gauto en Valor Agregado.
En ese sentido, señaló que hoy las referencias se mueven en un rango amplio, con valores que oscilan entre US$ 4,60 y US$ 4,80 por kilo carcasa para machos. Mientras que en el caso de la vaca, los negocios se ubican entre US$ 4,35 y US$ 4,45.
El operador remarcó que la volatilidad es hoy uno de los rasgos más visibles del mercado. “No hay un precio establecido como en otros años. Esto refleja la distinta necesidad de cada industria según los contratos que tenga”, afirmó.
En ese contexto, las bonificaciones por ganado de calidad, ya sea de pastura o confinamiento, siguen presentes, aunque en muchos casos ya están implícitas dentro de los valores finales negociados.
Desde el punto de vista operativo, la dinámica de faena continúa condicionada por la escasez de animales. Marzo cerraría con un nivel levemente inferior a los primeros meses del año, afectado tanto por la menor oferta como por el impacto que tuvo la operativa kosher en el ritmo de actividad.
A esto se suma una coyuntura particular en el corto plazo, con semanas recortadas por la actividad de Semana Santa.n“Se sintieron dos cosas: los kosher y la falta de ganado. Y el productor también juega su posición, administrando la oferta”, indicó Gauto.
En cuanto a las entradas, se mantienen estables en torno a una semana, reflejando un mercado ajustado y sin acumulación de escala por parte de la industria.
De cara al mes de abril y al mediano plazo, la visión es de firmeza, aunque con una dinámica más selectiva en la formación de precios. “Se buscó un piso por debajo de US$ 4,60 y no se encontró. Eso marca la necesidad que hay de hacienda”, afirmó.

Guillermo Gauto, director de La Tropa.
Bajo este escenario, proyectó un año con valores relativamente estables, moviéndose en un rango de entre US$ 4,60 y US$ 4,90, con posibilidades de superar ese nivel dependiendo de las condiciones del mercado.
“Va a ser un año de pelea de caso a caso, de tropa a tropa”, resumió, aludiendo a una mayor segmentación en los negocios y a la incidencia de factores como la calidad, la terminación y el momento de venta.
En esa ecuación también comienzan a jugar nuevas variables, como el ingreso de nuevos actores industriales que incrementan la competencia por la materia prima, así como factores macroeconómicos, tipo de cambio, costos de alimentación; que inciden en la rentabilidad de la cadena.
Sin embargo, Gauto dejó una reflexión que marca el pulso del negocio actual: “Hoy estamos en valores que históricamente son muy altos en kilo carcasa, pero el número no es extraordinario. El ganadero vivió mejores momentos a valores inferiores”. Una señal de que, más allá de los precios, la ecuación productiva y económica sigue siendo el verdadero desafío para el sector.


