Tras la reunión entre el gobierno y representantes del sector primario, se delinearon acciones para enfrentar los desafíos de la producción de carne en Paraguay y la situación del hato ganadero, en un contexto de precios fluctuantes y la necesidad de garantizar una oferta constante para los consumidores.
Según explicó el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, el sector primario responde positivamente a las políticas del gobierno que generan estabilidad. “El productor primario responde favorablemente cuando tiene una economía con inflación baja, financiamiento y un grado de inversión creciente, porque eso le da previsibilidad. Asociado a condiciones climáticas favorables, es lo único que necesita el sector para responder de forma positiva”, señaló.
Giménez destacó además que, pese a que los productores son en gran parte tomadores de precio, existen medidas de mediano y largo plazo para influir en la oferta y mejorar la producción. “Paraguay viene sufriendo una caída del hato ganadero por diversas circunstancias, y por eso discutimos qué puede hacer el gobierno para ayudar al sector privado. En esto, el financiamiento del Banco Nacional de Fomento y de la AFD es fundamental”, afirmó.
Giménez también resaltó la coordinación con la industria y los supermercados para proteger a los consumidores teniendo en cuenta que los productores son tomadores de precio.
“El presidente hizo un pedido especial: ‘Preservemos el sistema, cuidemos el bolsillo de la gente, salgan a reducir márgenes y pensemos en la familia paraguaya para que puedan seguir consumiendo este producto que a todos nos gusta’. Ellos se comprometieron y ese plan tendrá impacto en las góndolas próximamente”, agregó.
El encuentro permitió delinear estrategias para fortalecer el sector primario y mejorar la previsibilidad de la producción, con un enfoque en mantener la oferta de carne y enfrentar los desafíos de 2026, sin perder de vista la sostenibilidad de la cadena productiva y la protección del consumidor.



