El inicio de la investigación de oficio de la Comisión Nacional de la Competencia (Conacom) sobre posibles conductas anticompetitivas en el sector industrial de la carne volvió a poner en el centro del debate una preocupación que el sector productivo viene manifestando desde hace varios años: la falta de previsibilidad y las distorsiones en la formación de precios dentro de la cadena cárnica.
Marco Panciotto, presidente de la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (APPEC), en diálogo con Valor Agro, valoró positivamente la decisión de la Conacom de avanzar con una investigación formal, destacando el carácter técnico del proceso y la claridad con la que fue comunicado.
“Es un paso institucional muy importante. La propia Conacom fue clara en señalar que se trata del inicio de un proceso, que puede extenderse hasta 180 días, y que no implica culpabilidad, pero sí reconoce que existen indicios suficientes para investigar”, señaló.
Desde la óptica de la APPEC, el objetivo central de este proceso debería ser avanzar hacia un mercado que funcione de manera libre y transparente. “La previsibilidad es clave para el productor. Necesitamos saber que los precios se forman en un marco competitivo y racional, porque eso es lo que permite planificar inversiones y producir con una visión de largo plazo”, remarcó.
El titular del gremio recordó que la preocupación por la concentración industrial y sus efectos sobre la formación de precios no es nueva. Según explicó, la APPEC fue uno de los primeros gremios en cuantificar el nivel de concentración del sector frigorífico en Paraguay y en advertir sobre posibles distorsiones.
“Venimos alertando hace años sobre comportamientos que no logran explicarse solo por la dinámica del mercado. Hemos trabajado con datos públicos, como aduanas, Banco Central y Senacsa, además de herramientas como el novillo tipo, que muestran asimetrías claras en la distribución de los márgenes”, afirmó.
En ese sentido, Panciotto sostuvo que existen evidencias de que, en determinados períodos, los márgenes industriales no acompañaron de forma lógica la evolución de los precios internacionales o del consumo interno. “El productor sufrió caídas de entre 15% y 20% en los últimos meses del año pasado, mientras que los valores de exportación y del mercado interno no dejaron de subir. Ese tipo de situaciones son las que generan incertidumbre y alimentan la falta de previsibilidad”, indicó.
Respecto al avance de la investigación, el Presidente de la APPEC señaló que el gremio seguirá de cerca el proceso y está dispuesto a colaborar con la Conacom si así se lo requiere. “Toda nuestra información es pública y, de ser necesario, podemos aportar metodologías y análisis más profundos. Lo que esperamos es que esta investigación ayude a confirmar o descartar, con datos sólidos, lo que el productor viene percibiendo desde hace tiempo”, sostuvo.
Preocupación por la faena de enero
En cuanto al contexto de mercado, Panciotto advirtió que la fuerte caída de la faena en enero, especialmente en hembras, genera preocupación por la baja utilización de la capacidad industrial, con niveles cercanos al 43%.
Sin embargo, valoró que, pese a ese escenario, los precios se hayan mantenido firmes. “Hoy los valores son atractivos. Lo que necesitamos es previsibilidad para saber que estos precios se van a sostener y que el buen momento internacional se transfiera efectivamente al productor”, enfatizó.
Finalmente, el Presidente de la APPEC señaló que 2026 presenta fundamentos positivos desde el punto de vista de la demanda internacional y los valores de exportación, pero advirtió que la gran incógnita seguirá siendo el comportamiento del mercado de haciendas nacional.
“El año tiene todos los condimentos para ser muy bueno. Lo que definirá el resultado es si el mercado respeta una lógica racional o si volvemos a ver conductas difíciles de explicar”, concluyó.



