El maíz se consolida como un eje estratégico en la producción agropecuaria de Paraguay. Más allá de ser un cultivo tradicional, se está convirtiendo en la base para transformar la materia prima en proteína animal y productos con mayor valor agregado, impulsando tanto la economía nacional como el consumo interno de alimentos.
Según indicó José Carlos Martin, presidente del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Animal (Senacsa), durante la presentación de informe de gestión del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), la estrategia del país no se limita a producir granos, sino que busca aprovecharlos para generar valor en la cadena de proteína animal.
En ese sentido, destacó que dentro de 10 años no exportaríamos más maíz porque se transformaría todo en proteína animal, aprovechando y generando valor agregado para nuestras exportaciones y también desarrollando el consumo interno.
El enfoque implica que el maíz no solo abastezca la demanda de alimentación humana, sino que se integre en la producción de carne bovina, porcina y avícola. Esto permite que Paraguay no solo venda materias primas, sino productos con mayor rentabilidad en mercados internacionales.
Martín destacó que esta estrategia contribuye al desarrollo sostenible del país, garantizando acceso a alimentos de calidad y promoviendo una economía más diversificada.
“El objetivo no es solo exportar, sino que todos podamos tener acceso a los alimentos y generar ingresos a partir de un recurso que ya producimos”, explicó.
Además, sostuvo que la planificación de largo plazo es clave para asegurar la sostenibilidad de la cadena productiva. Martín recordó que los resultados en este sector no son inmediatos: “Los resultados se ven en 3 años, y depende de la resiliencia de productores e industrias”, apuntó.
En ese sentido, remarcó que el sector porcino muestra un crecimiento sostenido. Indicó que las exportaciones pasaron “de 7 millones de dólares en 2021 a 55 millones y se proyecta llegar a 100 millones el año que viene, con incrementos anuales de entre 60% y 70%”.
En el caso del sector avícola, aunque las aportaciones económicas aparentaron disminuir, la producción creció casi un 8% debido al aumento en el consumo interno.
“El consumo de proteína avícola cada vez está creciendo más en nuestro país”, señaló, destacando la importancia de los productores y las industrias para sostener esta expansión.
El maíz se posiciona como un pilar estratégico de la producción agropecuaria paraguaya, no solo como cultivo sino como motor de valor agregado en la proteína animal. La combinación de inversión tecnológica, planificación a largo plazo y fortalecimiento de la cadena productiva permite que Paraguay avance hacia un modelo más rentable, sostenible y competitivo en los mercados internacionales.
