El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) confirmó la habilitación recíproca del comercio de carne entre Paraguay y Bolivia, permitiendo tanto la exportación de carne bovina y porcina paraguaya hacia el país andino como la importación de carne bovina desde Bolivia.
La decisión se enmarca en un principio de reciprocidad sanitaria acordado con el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) de Bolivia, tras un proceso iniciado en 2022 que incluyó auditorías técnicas e intercambio de información entre ambos servicios veterinarios oficiales, cumpliendo con los estándares internacionales y requisitos sanitarios vigentes.
Desde el organismo sanitario paraguayo destacaron que este acuerdo no solo fortalece la cooperación bilateral, sino que también abre nuevas oportunidades comerciales en el sector cárnico, en un contexto donde la región gana protagonismo como proveedor global de proteínas.
La habilitación adquiere especial relevancia en el escenario actual del mercado paraguayo. Por un lado, permitirá ampliar el abanico de destinos para la carne nacional, generando nuevas oportunidades de valorización para la producción, especialmente en un momento donde la demanda internacional se mantiene firme.
Por otro lado, la posibilidad de importar carne bovina desde Bolivia introduce una herramienta clave para el abastecimiento del mercado interno. En un contexto de precios sostenidos y oferta ajustada, el ingreso de carne desde un proveedor regional cercano podría contribuir a mejorar la disponibilidad y generar mayor competitividad en precios para el consumidor paraguayo.
Este doble flujo comercial —exportación e importación— posiciona a Paraguay en un esquema más dinámico dentro del comercio regional de carnes, donde la eficiencia logística, la cercanía geográfica y la complementariedad productiva juegan un rol estratégico.


