La discusión sobre el futuro de la vacunación contra la fiebre aftosa en Paraguay ingresó en una etapa de mayor cautela política y técnica, luego de los cruces públicos registrados entre la Asociación Rural del Paraguay (ARP) y el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
De acuerdo con fuentes calificadas consultadas por Valor Agro, el presidente de la República, Santiago Peña, intervino la semana pasada en una reunión cerrada para bajar la tensión y ordenar el proceso.
Según las mismas fuentes, el mandatario instó a “calmar los intercambios” y a retomar el diálogo en una mesa de trabajo, bajo un marco de confidencialidad.
En ese ámbito y de acuerdo a la información de las fuentes, Santiago Peña fue explícito ante los productores y otras autoridades del Ejecutivo al señalar que un eventual cambio de estatus sanitario respecto a la fiebre aftosa no es una prioridad para el actual Gobierno, y que cualquier definición deberá sustentarse en consensos amplios y garantías sólidas para todo el sector productivo.
En ese sentido, el Presidente solicitó a los productores la elaboración de un programa técnico, sin necesidad de fijar fechas, orientado a fortalecer aspectos estructurales de la sanidad nacional. El objetivo, indicaron las fuentes, es construir condiciones que ofrezcan seguridad y previsibilidad a todos los actores del sistema ganadero, antes de avanzar en debates de mayor alcance.
Tras ese encuentro, los ganaderos se reunieron en las últimas horas en una cita convocada por la ARP para actualizar lo conversado con el Poder Ejecutivo y unificar criterios. Desde el sector primario consideran clave que el Senacsa detenga la hoja de ruta tentativa para el levantamiento progresivo de la vacunación anunciada el pasado 9 de diciembre y que se encare un acuerdo de trabajo conjunto, con una mirada de largo plazo.
El espíritu predominante entre los productores, de acuerdo con las fuentes consultadas, es mantener la vacunación contra la fiebre aftosa como política sanitaria central del país. Al mismo tiempo, manifiestan su disposición a sentarse a una mesa amplia de diálogo que incluya a todo el complejo cárnico nacional, para evaluar escenarios futuros sólo si las condiciones técnicas, sanitarias y comerciales así lo justifican.
Mientras el debate continúa en reserva y con un tono más moderado, el calendario sanitario sigue su curso: el primer período de vacunación de 2026 está previsto para todo el rodeo bovino a partir del 16 de febrero, en línea con la estrategia vigente de protección sanitaria del país.



