En el marco de Feicorte Paraguay, realizada en el hotel Sheraton de Asunción, el director de Padroniza PY, Bruno Ribeiro, advirtió sobre la persistencia de un problema estructural en la ganadería nacional: la elevada faena de hembras preñadas, muchas veces sin conocimiento del propio productor, lo que genera pérdidas económicas significativas y atenta contra la recomposición del stock bovino.
Durante una entrevista en Valor Agro, Ribeiro explicó que, desde la auditoría que realiza la empresa en plantas frigoríficas, aún se detectan niveles relevantes de preñez en animales destinados a faena. “A veces tenemos 30% o 40% del lote que se va a faena de hembras que están preñadas”, afirmó, detallando que los frigoríficos clasifican esos casos según el estadio de gestación: de 0 a 3 meses, de 3 a 6 y de 6 a 9 meses.
El ejecutivo señaló que esta situación responde a múltiples factores. Por un lado, necesidades productivas vinculadas a la falta de pasto o ajustes de carga, pero también a un problema más profundo: la falta de información y control en los establecimientos. “Hay gente que no sabe literalmente si los animales que están enviando a faena están preñados o no”, sostuvo.
El impacto económico es doble. Por un lado, se pierde un ternero que hoy tiene un valor estimado de entre US$ 700 y US$ 900. Por otro, se afecta la eficiencia productiva de la propia vaca. “Una hembra preñada no produce solo para ella, también para el feto, y eso reduce su ganancia de peso y sus índices productivos”, explicó Ribeiro, subrayando que se trata de una pérdida relevante tanto en carne como en eficiencia del sistema.
Además, el directivo remarcó la contradicción que se da en muchos sistemas productivos, donde productores que envían vientres preñados a faena luego deben salir al mercado a comprar terneros para recomponer sus rodeos. “No cierra mucho: si necesito comprar, no debería estar faenando mi hembra con ternero adentro”, enfatizó.
No obstante, Ribeiro reconoció que la situación muestra señales de mejora. Indicó que el porcentaje de hembras preñadas en faena viene descendiendo en los últimos años, en la medida en que los productores incorporan más información y ajustan sus decisiones. “La gente se está poniendo más atenta a esos pequeños detalles que suman mucho dinero”, señaló.
En ese contexto, destacó el rol de la información y la medición dentro de la cadena. Padroniza, empresa que opera en Paraguay desde hace 7 a 8 años, se posiciona justamente en ese eslabón final, relevando datos en frigoríficos para retroalimentar a los productores. “Nosotros tenemos la oportunidad de ver lo que pasa en el campo dentro de la industria: terminación, sanidad, pérdidas por manejo o transporte”, explicó.
Actualmente, la firma audita entre el 14% y el 16% de los animales faenados en el país, lo que le permite construir una base de datos relevante para identificar desvíos productivos y oportunidades de mejora. “La falta de información genera impacto negativo, y hoy el productor busca cada vez más esos datos para tomar decisiones”, concluyó Ribeiro.


