El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, sostuvo que el Gobierno no intervendrá en el funcionamiento del mercado cárnico, en medio del debate por la concentración industrial y la investigación abierta por la Comisión Nacional de la Competencia (Conacom).
“Nosotros somos un país libre, trabajamos con políticas de incentivos y no de castigos”, afirmó en entrevista con Valor Agregado por Radio Asunción 1250 AM, al tiempo de remarcar que el rol del Ejecutivo es garantizar reglas claras, infraestructura y condiciones de competencia, no intervenir en las decisiones del sector privado.
En esa misma línea, Riquelme fue claro en respaldar la institucionalidad: “El Consejo Nacional de la Competencia es un organismo autónomo. Está haciendo su trabajo y a estas cosas no hay que tenerles miedo”.
La investigación surge tras detectarse niveles de concentración en la compra de animales y la venta de carne, que podrían afectar a productores y consumidores.
Para Riquelme, “el Gobierno tiene que asegurar que todos jueguen con las mismas reglas. Si hay resultados complicados, por supuesto que nos va a preocupar. Pero hoy confiamos en el sector privado y estamos expectantes a los resultados”, afirmó.
Consultado sobre eventuales medidas intervencionistas mencionadas por algunas alas políticas, fue categórico: “El Ejecutivo no va a intervenir el sector privado”.
Demanda internacional, presión local y desafío político
En su mirada al complejo cárnico, el Ministro de Industria y Comercio contextualizó el actual escenario como el resultado de más de una década de trabajo en apertura de mercados y posicionamiento internacional.

“El mundo se está empezando a enterar de la calidad de la carne paraguaya. La demanda está aumentando y, como el mundo paga más, el mercado paraguayo queda con menos abastecimiento y eso empuja los precios locales”, explicó.
Reconoció que el precio de la carne tiene una sensibilidad política especial en Paraguay, por su peso cultural y alimentario. “Nos toca generar políticas públicas que permitan seguir conquistando mercados, pero a la par asegurar que la población paraguaya siga teniendo carne en su dieta diaria”, señaló.
Financiamiento y “revolución industrial” en el campo
En su entrevista en Valor Agregado, para el Ministro, la clave está en expandir la producción primaria. En ese sentido, vinculó directamente la política industrial con el fortalecimiento del stock ganadero.
“No existe revolución industrial sin financiamiento. Tenemos que meter financiamiento en la producción de animales para aumentar nuestro hato ganadero”, afirmó.
El objetivo trazado por el Ejecutivo apunta a elevar el stock a 16 millones de cabezas como primer hito, y posteriormente a 20 millones. Según explicó, el segundo grado de inversión obtenido por Paraguay mejora el acceso a fondos internacionales de largo plazo, indispensables para sostener un proceso de expansión productiva.
“Ahora podemos sentarnos a conversar con los principales fondos de inversión del mundo. Nuestro trabajo es que esos recursos vayan a la política de crecimiento industrial y agrícola del Paraguay”, indicó.

Nuevas inversiones y diversificación de proteínas
En paralelo al debate sobre la carne bovina, el Ministro confirmó el desembarco de capital extranjero en otras proteínas.
Citó como ejemplo la inversión de 135 millones de dólares anunciada por JBS para un frigorífico avícola en Paraguay, cuyas obras comenzarían este año.
“Queremos convertirnos en una referencia mundial en exportación de pollo. El pollo y el cerdo agregan más valor a las MIPYMES y tienen una barrera de entrada mucho más baja que la ganadería bovina”, explicó.
Desde el Ministerio, en conjunto con el Banco Nacional de Fomento, se trabaja en líneas de financiamiento para pequeños y medianos productores interesados en incursionar en engorde de aves y cerdos.
Respecto a posibles inversiones de JBS en bovinos o porcinos, aclaró que la única comunicación formal recibida es sobre el proyecto avícola. No obstante, consideró que el crecimiento de la materia prima será determinante para atraer nuevas plantas de gran escala.
“Este tipo de empresas primero mira si hay materia prima. Hoy Paraguay todavía no tiene volumen suficiente en cerdo y pollo para frigoríficos demasiado grandes, pero eso se está construyendo a una velocidad tremenda”, sostuvo.
En cuanto a otros grupos internacionales, evitó confirmar negociaciones en curso más allá de los anuncios ya oficiales.


