El sector ovino en Paraguay concluye el 2025 con un año positivo, marcado por avances históricos en la producción y en la apertura de mercados internacionales. Sin embargo, junto con los logros, surgen desafíos que exigen planificación, capacitación y mayores niveles de producción para consolidar la competitividad del país en este rubro.
Luis Salinas, presidente de la APCO, señaló a Valor Agro que ha sido un año muy positivo, subrayando que la noticia más relevante del año fue la habilitación de la exportación de carne ovina a Israel, un paso clave para los productores nacionales. “Lograr la exportación nos llena de alegría, pero también nos plantea un gran desafío, el de aumentar nuestro stock de vientres para cubrir la demanda. Una alegría trae un desafío”, afirmó.
Indicó que Paraguay aún cuenta con aproximadamente 350.000 ovinos según Senacsa, un número insuficiente para posicionarse con fuerza en los mercados externos. “Eso es bajísimo. Nos falta levantar el nivel de vientres para poder aumentar la producción de corderos”, indicó.
Entre los principales desafíos identificados por Salinas se encuentran la unificación de criterios de cría, la capacitación de productores y la planificación estratégica de la producción. “Estamos en contacto con asociaciones de productores del interior, tratando de unificar criterios y establecer estándares de producción. Es fundamental evitar errores que puedan comprometer nuestros objetivos”, señaló.
En cuanto a la genética, el sector muestra avances significativos. “La genética está en un nivel altísimo; esto se refleja en las ventas, en los precios y en el entusiasmo de la gente. Sin embargo, para cumplir con los compromisos de exportación debemos aumentar la cantidad de vientres y mejorar la producción de corderos”, explicó Salinas.
Además, Salinas destacó la exportación de animales en pie a países de la región. “Este año logramos enviar animales a mercados exigentes como Argentina y Uruguay”, remarcó.
Destacó que el 2025 cierra como un año de consolidación para la ovino-cultura paraguaya, con pasos históricos en la exportación y mejoras genéticas, pero con la necesidad clara de incrementar la producción y optimizar la organización del sector.
Sostuvo que el desafío para 2026 será sostener el crecimiento, elevar el número de vientres y continuar fortaleciendo la competitividad del país en los mercados internacionales, asegurando que los logros obtenidos se traduzcan en beneficios concretos para los productores.



