El Senacsa oficializó el cierre del primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa 2026, confirmando una leve caída del stock bovino nacional, pero con un cambio claro en su estructura: menos categorías jóvenes y una mayor presencia de animales vinculados a la reproducción.
El rodeo total se ubicó en 12.773.921 cabezas, lo que representa una baja de 49.512 animales (-0,4%) frente a 2025. En paralelo, se reportaron 12.737.470 bovinos vacunados, con una cobertura del 99,28% y 116.849 propietarios registrados.
Más allá del ajuste general, el dato más relevante está en la caída de las categorías jóvenes, clave para la reposición futura.
Los desmamantes machos registraron una fuerte baja de 85.191 cabezas (-12,1%), siendo una de las mayores caídas en términos absolutos. En la misma línea, los desmamantes hembras disminuyeron en 17.832 cabezas (-2,7%), mientras que las terneras también mostraron un leve retroceso de 11.299 cabezas (-0,9%).
Este comportamiento refleja un escenario donde la oferta de animales jóvenes se ajusta, en un contexto de alta valorización del ternero y decisiones productivas que priorizan la retención estratégica dentro de los establecimientos.
Más toros y más hembras: el rodeo se reconfigura
En contrapartida, el stock muestra un crecimiento en las categorías que sostienen la base productiva.
Los toros lideraron las subas, con un incremento de 97.746 cabezas (+5,9%), marcando la mayor variación positiva del periodo. A su vez, las vaquillas crecieron en 15.794 cabezas (+0,8%), mientras que las vacas sumaron 12.719 animales (+0,3%).
Este movimiento consolida una tendencia clara: el productor está fortaleciendo la estructura reproductiva del rodeo, apostando a generar más terneros en los próximos ciclos.
Crecen los búfalos y ganan espacio en el stock pecuario
En paralelo, el stock bubalino mostró una dinámica opuesta a la bovina, con un crecimiento sostenido. El total pasó de 17.269 a 19.074 cabezas, lo que representa un aumento de 1.805 animales (+10,5%).
El incremento fue generalizado en varias categorías, con subas destacadas en toros (+23,8%), desmamantes hembras (+36,2%) y desmamantes machos (+27,5%), lo que refleja un proceso de expansión y consolidación de esta producción en el país.
Aunque su participación dentro del stock total sigue siendo marginal, la evolución confirma que la actividad bubalina continúa ganando espacio como alternativa productiva, especialmente en sistemas donde puede aportar eficiencia y adaptación.
Una ganadería que mira hacia adelante
La nueva conformación del stock bovino paraguayo deja una lectura definida: menos volumen en las categorías de reposición inmediata y más peso en la base reproductiva.
En un contexto donde el negocio exige mayor eficiencia, más kilos y más producción, los datos reflejan una ganadería que ajusta su presente para proyectar su crecimiento a futuro, priorizando vientres, genética y capacidad reproductiva por sobre la disponibilidad inmediata de animales para el mercado.


