El clima comienza a consolidarse como una de las variables más determinantes para el negocio ganadero en Paraguay, con impacto directo sobre la oferta de animales, la dinámica industrial y la formación de precios.
Desde Ypotí, uno de los sistemas de confinamiento más importantes del país, advierten que las proyecciones climáticas para 2026 podrían jugar a favor del productor y tensionar aún más la disponibilidad de hacienda.
“Nosotros analizamos que hay una probabilidad de 75% a 80% de un escenario Niño para este año, con más lluvias y más calor, principalmente hacia el segundo semestre”, explicó a Valor Agro Mauricio Moller, propietario de la firma.
Este escenario, lejos de ser un dato aislado, tiene implicancias directas sobre la producción y, especialmente, sobre la oferta de animales para faena.
De acuerdo al análisis de la empresa, condiciones climáticas favorables generan un efecto claro en el comportamiento del productor: mayor disponibilidad de pasto y agua, menor necesidad de venta y, en consecuencia, una reducción en la oferta hacia los frigoríficos.
“El clima impacta muchísimo en la precificación de los animales. Si tenemos buenas condiciones, hay menos presión de venta y eso reduce la oferta de hacienda para faena”, sostuvo Moller.
En esa línea, el empresario fue más allá y cuantificó el impacto del clima sobre la faena. “Un aumento de un grado en la temperatura del océano Pacífico puede representar hasta un 5% menos de faena en Paraguay”, afirmó.
Se trata de un dato que dimensiona el peso del clima dentro del sistema productivo y su influencia sobre toda la cadena.
La menor oferta de animales, en un contexto donde la industria ya opera por debajo de su capacidad, puede generar un escenario de mayor competencia entre frigoríficos para asegurar volumen de faena.
“Los frigoríficos necesitan trabajar en un nivel de equilibrio cercano al 55% o 60% de su capacidad. No pueden bajar mucho más que eso, entonces van a tener que salir a competir por la compra”, indicó.
Esta dinámica se vuelve aún más relevante si se considera que Paraguay viene de un proceso de caída en la faena, asociado tanto a factores climáticos como a decisiones productivas, como la retención de vientres en un contexto de precios históricos del ternero.

En este escenario, el clima aparece como un factor clave en la formación de precios, actuando como sostén del mercado en combinación con otros elementos estructurales.
“Si tenemos menos oferta de animales y una industria que necesita faenar, eso va a sostener el precio del ganado”, resumió Moller.
El análisis se complementa con un contexto internacional de menor producción de carne y una demanda firme, lo que refuerza las expectativas de precios elevados para el ganado gordo.
Más allá del corto plazo, desde Ypotí entienden que el clima debe ser incorporado como una variable estructural en la toma de decisiones dentro del negocio ganadero.
“El clima puede generar sobreoferta o suboferta de animales dependiendo del escenario. Es una variable que tenemos que seguir semana a semana”, advirtió.


