El inicio de 2026 encuentra al sector ganadero paraguayo ante un escenario de grandes oportunidades, pero también de exigencias crecientes. La apertura de nuevos mercados y el aumento de la demanda internacional de proteína animal obligan a los productores a acelerar los procesos productivos, luego de varios años marcados por sequías, reducción del hato y limitaciones financieras.
Desde el campo, el principal desafío pasa hoy por volver a producir terneros, mejorar la eficiencia y sostener la actividad en un contexto donde la cría requiere tiempo, inversión y previsibilidad. La planificación, el manejo, el acceso a tecnología y el financiamiento aparecen como factores clave para responder a una demanda que ya no es futura, sino inmediata.
En diálogo con Valor Agro, la productora pecuaria Natalia Viveros detalló cómo se vive este proceso puertas adentro del establecimiento, cuáles son los principales obstáculos y por qué el crecimiento del hato ganadero exige decisiones estratégicas de largo plazo.
¿Cómo proyectan la producción ganadera ante los nuevos desafíos del mercado internacional?
Comenzamos el año con una noticia muy positiva, el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur. Esto nos obliga a todos a producir para el mundo y acelerar la recomposición del hato, después de años difíciles por sequías y reducción de cabezas. Además, Estados Unidos cambió su pirámide alimenticia y la proteína animal está en primer lugar, por lo que la demanda será altísima. Ahora hay que apretar el acelerador para volver a producir terneros. En nuestro caso estamos inseminando más de 600 animales ahora, y planeamos sumar 600 más en marzo para alcanzar 1.000 durante la primavera de este año. El objetivo es recuperar y aumentar la cantidad de cabezas a nivel país y cumplir con la demanda internacional.
¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta el sector avanzando en esa recomposición?
El mayor desafío es la naturaleza misma, el clima puede afectar el trabajo planeado. Por eso es fundamental el control, la organización y el uso de tecnología, aunque muchos pequeños productores no tienen acceso a ella. Además, producir requiere inversión en infraestructura, sanidad, compra de animales y pago de personal. No basta con que nazcan los terneros; deben crecer, llegar a la categoría deseada y mantenerse saludables hasta la venta, lo que exige seguimiento constante y planificación a largo plazo.
¿Cómo equilibran la producción de terneros con la necesidad de flujo de caja?
La cría es un proceso largo y no genera ingresos inmediatos. Por eso combinamos la producción de terneros con compra y venta de animales, lo que permite mantener el establecimiento, pagar al personal y reinvertir en la cría. Es un equilibrio entre inversión, sostenibilidad y la generación de recursos mientras los animales crecen. El desafío es poder diversificar las actividades.
¿Qué papel juega el acceso al crédito en este contexto?
Es fundamental. Créditos con tasas bajas permiten que pequeños y medianos productores puedan acceder a eso e inviertan para poder juntos estirar el carro en este desafío de recomponer el hato y producir de manera eficiente mirando toda esta demanda que se viene y poder sostener el negocio a largo plazo.
Frente al acuerdo Mercosur–Unión Europea, ¿cómo debe posicionarse Paraguay?
Paraguay debe producir tanto cantidad como calidad. Brasil lidera en volumen, mientras Uruguay y Argentina se enfocan en genética y calidad. Nosotros necesitamos combinar ambos factores para cumplir con los compromisos del acuerdo y mantener la competitividad en mercados globales. Esto requiere inversión, planificación y trabajo constante durante todo el año.
¿Cuál es el principal objetivo de producción para este año?
Producir la mayor cantidad posible de terneros, asegurando buena calidad, mejorar los porcentajes productivos y mantener la sostenibilidad del establecimiento. Es un año para producir de manera constante y eficiente, cumplir con la demanda internacional y sentar bases sólidas para los próximos años, es por eso que vuelve a ser el gran desafío del campo paraguayo.



