El mercado internacional de lácteos cerró marzo con señales de ajuste en los precios, particularmente en la leche en polvo entera (LPE), el principal producto de referencia para el comercio global.
Las últimas licitaciones del sistema Global Dairy Trade (GDT) Pulse, operado por Fonterra, mostraron retrocesos que marcan un cambio de tendencia respecto al inicio del mes.
En la segunda subasta de marzo, el valor promedio de la LPE se ubicó en US$ 3.607 por tonelada, con una caída del 3,7% frente a la instancia anterior, consolidando un escenario de corrección tras los máximos recientes.
Este comportamiento adquiere relevancia si se considera que a comienzos de marzo el mercado venía de una secuencia alcista. En el primer remate del mes, la LPE había alcanzado los US$ 3.747 por tonelada, acumulando varias subas consecutivas y reflejando una demanda firme en el arranque del año.
Más allá de la caída en la leche en polvo entera, el comportamiento del resto de los productos lácteos fue heterogéneo, evidenciando un mercado que comienza a diferenciarse por segmentos.
La leche en polvo descremada (LPD) mostró una tendencia alcista, con un precio promedio de US$ 3.293 por tonelada, registrando una suba del 1,2%.
En tanto, la manteca también acompañó el ajuste general, con una baja del 3%, mientras que la grasa láctea anhidra se destacó como el producto más firme, con un incremento del 5,1%, alcanzando los US$ 7.333 por tonelada.
Este comportamiento confirma que el mercado lácteo internacional no se mueve de forma homogénea, sino que responde a dinámicas específicas de oferta y demanda en cada producto.
De la firmeza al ajuste: qué está pasando en el mercado
El recorrido de marzo deja en evidencia una transición clara: de un escenario de firmeza inicial a uno de ajuste en las últimas licitaciones.
Durante las primeras semanas del mes, los precios habían encontrado sostén en una demanda activa y en expectativas de mercado positivas. Sin embargo, hacia el cierre del período, comenzaron a aparecer correcciones, especialmente en la leche en polvo entera, que es el principal termómetro del comercio internacional.
Este tipo de movimientos no resulta aislado dentro del sistema GDT. Históricamente, el mercado lácteo global ha mostrado ciclos cortos de subas y bajas, muchas veces vinculados a ajustes en la demanda de grandes compradores, especialmente en Asia, y a variaciones en la oferta exportable desde Oceanía.
Para países exportadores como Nueva Zelanda —referente mundial a través de Fonterra—, así como para regiones productoras del Mercosur, la evolución de la leche en polvo entera es clave para la formación de precios.
La reciente corrección puede interpretarse como una señal de cautela del mercado, más que como un cambio estructural de tendencia. De hecho, los valores actuales continúan en niveles relativamente competitivos si se comparan con ciclos previos, aunque alejados de los picos recientes.


