En el marco del encuentro realizado este jueves en Paraguay entre autoridades nacionales y representantes del sector privado, el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, expuso una mirada concreta sobre las oportunidades de negocios que se abren para el país tras la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, con foco en inversiones, exportaciones y desarrollo industrial ligado al agro.
Durante su presentación, Giménez puso cifras sobre la mesa y comparó la posición de Paraguay frente a otros países de la región.
Actualmente, las inversiones de la Unión Europea en Paraguay rondan los USD 2.500 millones, un número todavía muy por debajo del registrado en Uruguay, que supera los USD 34.000 millones. “Son cifras extraordinarias a las que Paraguay puede aspirar”, señaló, al remarcar que el gobierno trabaja activamente en una agenda de atracción de capitales europeos junto al presidente Santiago Peña.
El Ministro destacó que los capitales europeos ya están presentes en sectores estratégicos como la agroindustria, las finanzas, las comunicaciones, la forestación, la agricultura y los servicios globales, con Países Bajos como principal inversor. En ese contexto, subrayó el respaldo oficial a proyectos emblemáticos como Paracel, que posicionan a Paraguay como un polo emergente de la industria forestal en la región.
“Tenemos condiciones para que estas inversiones tengan un impacto mucho más significativo en los próximos años”, afirmó Giménez, al remarcar el potencial del país para replicar, e incluso superar, experiencias exitosas observadas en otros mercados del Mercosur.
Exportaciones con margen de crecimiento
En materia comercial, el Ministro recordó que las exportaciones paraguayas a la Unión Europea se ubican entre USD 350 y 500 millones anuales, una cifra aún modesta frente a los cerca de USD 2.000 millones que exporta Uruguay. Sin embargo, enfatizó que el acuerdo crea una plataforma inédita para ampliar ese flujo, especialmente en productos donde Paraguay ya tiene presencia.
Entre los principales rubros exportados se destacan la chía, la carne bovina, el biodiésel, el cuero, la soja, el etanol, la madera y el carbón vegetal. “Son productos que todavía tienen un margen de crecimiento demasiado importante con este nuevo mercado”, sostuvo.
Al mismo tiempo, Giménez subrayó la relevancia de las importaciones desde Europa, especialmente de bienes de capital y tecnología. “La convergencia comercial es clave. Este acuerdo permitirá acceder sin aranceles a bienes de producción fundamentales para desarrollar mayor capacidad productiva y valor agregado”, explicó.

Potencial exportador y cadenas de valor
Uno de los puntos centrales de la exposición fue el potencial exportador identificado en el estudio Paraguay 2X, elaborado junto a consultoras internacionales y el sector privado. Allí se destacan oportunidades concretas en textiles, carnes procesadas, carne avícola, productos de hierro y aluminio, madera, pasta celulósica, cereales, cables eléctricos y alimentos industrializados.
Giménez recordó que Paraguay ya cuenta con seis grandes montadoras que producen cables eléctricos para la industria automotriz regional, un ejemplo de cómo el país puede integrarse a cadenas de valor industriales de mayor complejidad.
Para aterrizar el impacto del acuerdo, el Ministro utilizó el sector avícola como ejemplo práctico. Explicó que la Unión Europea abrirá una cuota de 180.000 toneladas de carne aviar para el Mercosur y que Paraguay debe trabajar para que esa cuota se distribuya de forma equitativa entre los cuatro países del bloque.
Si Paraguay lograra acceder a unas 45.000 toneladas, el impacto económico sería significativo: a precios promedio de USD 2.000 por tonelada, el ingreso adicional podría ubicarse entre USD 50 y 100 millones anuales solo para este sector. “Esto implica financiamiento, construcción de plantas, mayor demanda de maíz, logística, cadenas de frío, uso de la hidrovía y, sobre todo, más empleo”, detalló.



