La Cámara Paraguaya del Cuero (CPC) emitió este miércoles un duro comunicado en respuesta a recientes declaraciones y publicaciones de organizaciones internacionales como Survival International, Global Witness y Earthsight, que cuestionaron la sostenibilidad y la trazabilidad de la industria nacional del cuero.
El gremio defendió el sistema paraguayo, aseguró que el cuero producido en el país es “legal, trazable y sostenible” y pidió al Gobierno activar mecanismos diplomáticos y comunicacionales para proteger la imagen del sector.
Desde la CPC señalaron que Paraguay cuenta “desde hace años con mecanismos de trazabilidad en su cadena ganadera”, respaldados por normativa vigente y sistemas nacionales de identificación y control.
En ese sentido, mencionaron el Sistema de Identificación Animal del Paraguay (SIAP), establecido por la Ley N° 7221/23, y el Sistema Nacional de Trazabilidad creado por el Decreto N° 1541/2024.
El comunicado también destacó la incorporación del Sistema de Trazabilidad Socioambiental del Paraguay (RETSA PY), desarrollado en el marco del programa AL-INVEST Verde, financiado por la Unión Europea, como una herramienta para fortalecer la sostenibilidad y adecuarse a nuevas exigencias internacionales, como el Reglamento (UE) 2023/1115.
“Este sistema permite articular la información existente, incorporar criterios socioambientales y acompañar la adecuación a nuevas exigencias internacionales”, afirmó la entidad.
La Cámara sostuvo además que “no se han presentado evidencias verificables” que respalden las afirmaciones que vinculan exportaciones paraguayas con las situaciones denunciadas en los informes internacionales.
En otro tramo del documento, el gremio cuestionó el accionar coordinado de las organizaciones internacionales y sugirió que existe una presión comercial sobre los compradores europeos.
“Las declaraciones de Survival International, las publicaciones de Global Witness y los informes de Earthsight se han concentrado en el mismo período, sobre los mismos actores de la cadena paraguaya del cuero, con el mismo efecto: presionar a los compradores europeos para que suspendan sus relaciones comerciales con Paraguay”, indicó la CPC.
Incluso, el comunicado vinculó esta situación con la entrada en vigor provisional del acuerdo Mercosur–Unión Europea desde el pasado 1 de mayo. “La CPC no puede ignorar que existen intereses de competencia comercial que se benefician del retiro del cuero paraguayo de los mercados europeos”, sostuvo el gremio.
La entidad también se refirió a la situación de los pueblos indígenas del Chaco y reconoció los derechos del pueblo Ayoreo-Totobiegosode. “Compartimos la preocupación por la protección efectiva de ese territorio y estamos dispuestos a participar en instancias de diálogo multipartitas”, expresó la Cámara, aunque advirtió que “el legítimo reclamo de los pueblos indígenas no puede ser utilizado como instrumento de presión comercial”.
Finalmente, la CPC reiteró su respaldo a las empresas paraguayas mencionadas en los informes internacionales y aseguró que el cuero paraguayo “es producido, procesado y exportado en cumplimiento de los estándares nacionales e internacionales”.
Además, invitó a compradores europeos, medios de comunicación y organismos de la Unión Europea a verificar directamente los sistemas de trazabilidad disponibles en Paraguay antes de adoptar decisiones comerciales.
“El cuero paraguayo es legal, trazable y sostenible. Miles de familias paraguayas trabajan con responsabilidad para producirlo”, concluyó el comunicado firmado por el presidente de la Cámara Paraguaya del Cuero, Emilio Bedoya.


