El resultado de la primera vuelta presidencial en Brasil abrió un nuevo escenario para los agronegocios, según la lectura del economista, productor y consignatario de ganado Fernando Petruzzi. Desde Rio Grande do Sul, señaló que el mejor desempeño de Flávio Bolsonaro frente a Luiz Inácio Lula da Silva fue recibido con optimismo por una parte importante del sector agropecuario y podría generar cambios en políticas vinculadas a la producción, las exportaciones y las inversiones rurales.
Bolsonaro terminó la primera vuelta por delante de Lula y ambos irán al balotaje del próximo 25 de octubre. Para Petruzzi, el resultado sorprendió especialmente porque buena parte de las encuestas previas mostraban un escenario distinto. “Esperábamos que hubiera segunda vuelta, pero esperábamos que Lula estuviese adelante”, comentó en conversación con Valor Agro.
Uno de los puntos centrales de su análisis estuvo relacionado con la exportación de ganado en pie. Según explicó, dentro del sector existía preocupación por posibles restricciones a este tipo de operaciones, principalmente bajo argumentos vinculados al bienestar animal durante los viajes marítimos.
Para Petruzzi, mantener abierto este canal resulta especialmente importante para Rio Grande do Sul, porque permite retirar hacienda del mercado interno y sumar competencia por los animales. “Si se queda en el mercado interno este ganado, hoy estaríamos con un precio de ganado gordo mucho más abajo”, sostuvo.
El productor también recordó que el sector agropecuario del sur de Brasil viene atravesando años complejos, marcados por sequías, inundaciones y un aumento del endeudamiento. En ese contexto, considera que un eventual cambio de gobierno podría modificar la relación entre el Estado y el productor, con una agenda más próxima a las demandas del agro.
Petruzzi también se refirió al movimiento de capital brasileño hacia países vecinos. Uruguay y Paraguay aparecieron en los últimos meses como alternativas para productores e inversores que buscaban diversificar riesgos, aunque aclaró que no toda esa demanda estuvo asociada exclusivamente al escenario político.
“En Brasil el campo bueno subió bastante. Hay gente queriendo invertir porque hoy está barato fuera de Brasil también”, explicó. Por eso, entiende que una eventual victoria de Bolsonaro podría reducir parte de las inversiones motivadas por incertidumbre política, pero no detener el interés por tierras en Uruguay o Paraguay.
En materia de comercio exterior, Petruzzi puso especial atención en Estados Unidos. Considera que una eventual administración de Bolsonaro podría favorecer una relación más fluida con Washington y generar mejores condiciones para el comercio de carne vacuna, especialmente en un momento de alta demanda internacional. “Estados Unidos es un mercado importante y creemos que va a mejorar bastante”, afirmó. Respecto a China, en cambio, no espera grandes modificaciones y considera que el principal desafío seguirá siendo ampliar el espacio disponible para las exportaciones brasileñas.
Para Petruzzi, el resultado electoral puede tener efectos que van mucho más allá de la política: exportación de ganado en pie, inversiones rurales, relación con los principales mercados y condiciones para el productor aparecen entre los principales temas que podrían definir el próximo ciclo del agronegocio brasileño.


