La Unión de Gremios de la Producción (UGP), emitió un comunicado advirtiendo que, aunque el Acuerdo Mercosur–Unión Europea representa una oportunidad histórica para abrir mercados y fortalecer la integración, las recientes salvaguardias bilaterales adoptadas unilateralmente por la UE generan incertidumbre y limitan el acceso de los productos del bloque sudamericano al mercado europeo.
El Acuerdo Mercosur–UE, resultado de más de 25 años de negociaciones, busca facilitar el comercio mediante la reducción de barreras arancelarias y no arancelarias, promoviendo la inversión y la cooperación entre ambos bloques.
Según la UGP, “el acuerdo busca fortalecer la relación económica, la inversión y la cooperación, permitiendo que los productos del Mercosur y de la Unión Europea ingresen más fácilmente a los mercados de la otra parte”.
Sin embargo, el reglamento de salvaguardias bilaterales, implementado por la UE el 16 de diciembre de 2025, actúa como un freno. Estas medidas permiten suspender preferencias comerciales si las importaciones del Mercosur superan el 5% en valor o cantidad y se percibe un impacto sobre la producción local europea.
La UGP alerta que “estas salvaguardias funcionan dentro del acuerdo, pero su aplicación es discrecional y poco previsible, generando incertidumbre en los exportadores del Mercosur”.

Estas, son las diferencias principales entre el acuerdo comercial y las salvaguardias, según la UGP.
Estas diferencias demuestran que la apertura comercial está subordinada a la UE y las reglas de juego originalmente pactadas se vuelven poco previsibles y contrarias a los principios acordados al inicio de las negociaciones.



